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martes, 8 de enero de 2008

Verano caliente

Inspirada en el post de Gigi...

Hasta hace unos años atrás, cuando vivía en Lima, si me preguntaban cuál estación del año era mi preferida, yo sin dudar hubiera exclamado feliz: “El verano!!”

Verano en Lima era sinónimo de playa, relax y juerga. Creo que todos los veranos que viví en Lima fui más feliz que el resto del año. Pienso que mucho influye tener la piel bronceada, eso sube el ánimo. Los días claros también contribuyen a crear la atmósfera de felicidad. Los fines de semana en la playita, con tu cervecita y tus choritos a la chalaca al lado ya es una imagen paradisíaca. Y cualquier día laboral de la semana podías escaparte a la hora de almuerzo a comer un cebichito frente al mar. Rico.

Rico el solcito, y rico el aire fresco. Riquísimo el verano… en Lima.

Luego de 4 años viviendo en Chile puedo afirmar categóricamente que no hay nada más insoportable que el verano en Santiago. Esta es una ciudad que está lejos del mar, mas bien está pegada a la cordillera de los andes y tiene un clima seco de sierra. Los climas acá son bastante extremos, mucho frío en invierno y mucho calor en verano.

Acá llegar a 30 grados es una pichanga realmente, lo común de cada día del verano. Por lo general la temperatura promedia los 32 grados y hay días en que se ha llegado a 37 grados. Se que en Europa es peor, y hasta creo que en Buenos Aires también, pero desde la perspectiva de alguien que estaba acostumbrada a los veranos limeños, es bastante el cambio. Un día que haga 28 grados, ya es un día más “fresquito” en comparación de los otros.

Aparte del calor, no corre una gota de viento así que es realmente sofocante estar en la calle entre las 3 y las 6 de la tarde, que es el momento en que el sol quema más fuerte. A esa hora mejor ni salgas de tu casa. Hace como tres veranos atrás, estaba parada en un paradero esperando una micro que no pasaba nunca debajo del sol radiante cuando en eso empecé a sentir un olor a quemado. Miré a mi alrededor y no había nadie hasta que me di cuenta que el olor provenía de mí. Me pasé la nariz por el brazo y me di cuenta de donde venía el olor. Los pelitos del brazo se habían chamuscado por el calor. De verdacito, se los juro. Mucho, mucho calor.

Y la playa más cercana está como a 2 horas. Se puede ir los fines de semana pero es todo un viajecito. Hay playas un poco más cercanas como Viña ( que ni tanto más cercana, te demorarás hora y 45 en llegar) pero particularmente a mí Viña me hace recordar a Ancón un día domingo. Más allá está Reñaca que se supone que es un poco más pípiris, pero la verdad es que es una tripita de arena atiborrada de gente. Todo el mundo quiere ir a Reñaca. Todos menos yo que odio las multitudes.

El verano pasado estuvimos yendo a Maitencillo, esta playa de la foto. Es una playa más grande y no está tan crowded como las anteriores. Sí bonita, pero falta algo. El cebichito, los choritos, la chelita. Pero en todo caso playa es playa e igual soy feliz cuando estoy echada en la arena frente al mar.

Pero eso es con suerte algún fin de semana. Los demás días a ahogarse en Santiago. Encima por donde vivo ahora hace más calor. Será porque no hay edificios o porque está al lado de un cerrito pero el caso es que nunca había sentido tanto calor. Es realmente idiotizante. Tengo que regar el jardín dos veces al día e igual se está secando por algunas partes. Y cada vez que salgo a regar el jardín me echo un poco de agua con la manguera para no caer desmayada bajo el sol. Y ni les cuento el hermoso bronceado camionero que tengo. Los brazos negros y la panza y las piernas blancas. Sólo me bronceo cuando salgo a regar.

Por suerte tengo una vecina buena gente que de vez en cuando me invita a su piscina y soy feliz. Salimos del agua cuando ya estamos arrugadas y moradas porque hace tanto sol afuera que ni provoca echarse en la toalla. Pero tampoco es que me invite todos los días.

Recién estamos 8 de enero, queda por lo menos mes y medio más de sol y yo ya no lo soporto. Encima con el cambio al horario de verano recién anochece a las 9 y media así que los días son inmensamente largos. Puaj.

No me gusta para nada el verano en Santiago, me quedo mil veces con la primavera o el otoño.

martes, 27 de marzo de 2007

Varias

Hoy recibí la llamada de dos bloggers amigos quienes estaban extrañados porque andaba medio desaparecida de la blogósfera, del messenger y no contestaba sus mails. Ahora la tecnología nos tiene tan conectados que si estás offline por un tiempo corres el peligro de que la gente piense que has muerto. Gracias chicos por sus llamadas, me alegró el día hablar con ustedes y ya se dieron cuenta de que estoy vivita y feliz. Y si estos grandes amigos se dieron el trabajo de llamarme desde Lima en busca de alguna señal de vida, pues es síntoma de que debo manifestarme de algún modo y acá me tienen en una cabina posteando.

He estado offline estos días (por si alguién más notó mi ausencia) sencillamente porque mi PC sigue muerta, hay que hacerle un extreme makeover reconstrucción total y no ha habido tiempo últimamente, ojalá este fin de semana ya esté bien y pueda retomar mi vida normal.

Gracias a todos los que me dejaron comments en el post anterior sobre mi hermano, sorry por no responderles como acostumbro pero ya saben, estoy sin PC y en la cabina se me van los minutos en chequear los mails. Mi hermano llegó el jueves a Buenos Aires y he sabido por mi mami que está bien, ya se instaló en un depa con dos amigos y pronto empezará sus cursos. Tía Lauris, apenas pueda comunicarme con mi hermano le paso tu mail, a ver si un día salen a pintar jirafas por ahí, ja ja!

La semana pasada estuvo super movida, se me juntó la visita de mi hermano, corta pero bonita con un evento de poesía que hubo en Santiago al cual vinieron varios poetas peruanos. Una de las poetisas invitadas fue Carmen Ollé, a quien conozco desde niña por ser amiga de mi familia. Así que estuve de guía turística con Carmen y Rossella di Paolo, otra notable poetisa peruana a quien tuve el gusto de conocer recién. Así que he estado entre city tours y recitales de poesía. Me hubiera gustado escribir un post respecto al evento de poesía pero quiero que sea un post bonito, y comprenderán que en 10 minutos en una cabina no lo voy a lograr, así que ese post queda pendiente para cuando arreglen la PC.

También les cuento que tuve mi primer "incidente" automovilístico. Llamémosle incidente porque no llegó a ser accidente. La semana pasada quedé en pasar por las poetisas a su hotel para salir de city tour. Las recogí, nos fuimos a pasear por el centro, pasé por plena Plaza de Armas, me metí en callecitas que ni conocía, me estacioné sin problemas y ya me sentía la Schumacher total y absoluta. Pero como nada es perfecto, ya de regreso a la casa para dejar el auto y hacer la segunda parte del city tour a pie, me pegué mucho a la derecha y le di a la llanta con uno de los bloques de cemento que han puesto en las pistas para delimitar los carriles de autos y los carriles por donde pasa el Transantiago. Me pegué el susto de mi vida, y a las tres cuadras la llanta estaba en el piso, buuuuuuuuuu...

Tuve que esperar una hora a que venga la grúa para que cambie la pinche llanta, porque yo no tengo ni idea cómo hacerlo. Anotar en mi agenda que necesito un curso super intensivo de cambio de neumáticos. La llanta herida tiene tres cortes bien feos, o sea, la destrocé, yo creo que ni parchándola se salva, es pérdida total, snif... Bueno, esto me servirá de lección para no pegarme tanto a la derecha la próxima vez, siempre tengo esa pésima costumbre, y reconozco que la culpa ha sido mía y sólo mía, aunque estuve tentada de echarle la culpa al Transantiago por delimitar sus pistas así, ja ja!

También les cuento que el otoño llegó con todo a Santiago, está lloviendo torrencialmente, yo que salí a comprar unas cositas y me pescó la lluvia en plena calle así que aquí me tienen refugiada en esta cabina. Lo peor es que muy abrigada no estoy y en lo que voy escribiendo este post ya he estornudado un par de veces, así que sospecho que se viene un resfrío, puaaajjj...

Y nada más tengo para contarles, sorry que no pase por sus blogs tan seguido, debo tener 800 mil posts nuevos en el GReader, el problema es que no tengo en qué momento leerlos porque a la cabina sólo vengo un ratito. Esperemos que la próxima semana ya pueda pasearme ampliamente por sus blogs como acostumbro hacerlo.

Sin nada más que contarles me despido. Hasta la vista babies!

martes, 26 de setiembre de 2006

La maldita primavera

Sí, llegó hace unos días pero al menos por este lado del continente parece que anda medio desorientada. El domingo llegamos a 31 grados!!!, eso es calor de verano pues, donde se ha visto temperaturas superiores a 30 al comienzo de la primavera??. Bueno, al menos yo nunca las había visto, o sentido. Ya se imaginan el calor, sobre todo porque la ropa de verano todavía sigue refundida en mi closet así que no andaba vestida para la ocasión. Justo el domingo hubo un almuerzo por el cumpleaños de un amigo, así que fuimos varios los que nos moríamos de calor en mancha.

Ayer el clima estuvo más o menos primaveral, solcito calorcito, agradable, y hoy, un frío de miércoles!!!. Consecuencias del humor temperamental de la primavera: un resfrío espantoso que me ha tenido estornudando todo el día con la nariz colorada mismo el reno Rodolfo. Horrible oye!!

Que feo es estar resfriada, encima con dolor de cabeza y creo que hasta un poco de fiebre, la verdad ni quise tomarme la temperatura porque soy medio hipocondríaca y si veo que tengo un poco de fiebre automáticamente me siento pésima, así que prefiero no enterarme. Sobre todo porque yo los días de semana paro sola en mi casa así que caballero, solita tuve que preparar mi almuerzo (ravioles con tuco de sobre, facilito nomás), e ir a la farmacia a comprar mis pastillas. Me tomé las pastillas y me quedé dormida toda la tarde, me he despertado hace un rato, todavía sigo toda congestionada y ya voy gastando como 4 paquetes de kleenex. Aaaaaay qué feo es estar resfriada, repitan todos conmigo.

Ni siquiera he ido al gimnasio, yo que ando de lo más afanosa y me hago dos horas de ejercicio diarias, hoy día no he tenido ni fuerza ni ganas. Encima cuando fui a la farmacia aproveché para pesarme y resulta que no he adelgazado ni medio gramo desde que empecé el gimnasio y de pura cólera me comí un chocolate que ni disfruté porque el resfrío me ha quitado el sentido del gusto. Por favor frío desaparece, si no a este paso voy a seguir comiendo chocolates y así no voy a adelgazar nunca con gimnasio o sin gimnasio.

Espero mañana estar mejor y poder ir al gimnasio a quemar las calorías del chocolate de hoy. Y primavera que pasas ligera, decídete pues mamita!!

jueves, 8 de junio de 2006

Mucho frío

Se abrió el refrigerador en Santiago, brrrrrrrrr.... Hace un frío espantoso y está lloviendo a cántaros... Se viene un frente de mal tiempo y parece que va a llover toda la semana, puaj...

Odio la lluvia, cuando vivía en Lima la lluvia ni me importaba... si llovía bien, si no llovía también... pero la verdad es que en Lima no llueve, esas gotitas que caen de vez en cuando no es lluvia...

Acá si llueve, y llueve mucho, y feo... Definitivamente Santiago no es una ciudad preparada para la lluvia, todos los inviernos los noticieros no hacen más que mostrar las calles inundadas, las viviendas damnificadas por causa de la lluvia y los pobres indigentes que mueren de frío en las calles...

Aparte que salir en la lluvia es toda una odisea, tienes que ir con zapatos con suela de goma, una parca impermeable que te mantenga abrigada, y básico, un paraguas que te proteja... El primer invierno que pasé acá me fue re mal, mis lindas botas con suela de madera compradas en Lima se destrozaron, toda la ropa de invierno que traje de Lima no me sirvió para nada, tuve que renovar vestuario invernal acá y aprender a utilizar el paraguas no fue tan fácil....

Realmente esto del paraguas es todo un arte, tienes que ponerlo en determinado ángulo para que la lluvia no te moje y aparte calcular la dirección del viento para que el paraguas no se vaya para atrás o se te abra en plena calle lo que ya me ha pasado varias veces y es un momento super rochoso...

Aparte hay que cuidarse de caminar lejos de la pista porque los autos pasan a toda velocidad y les importa un pepino que tú estés paradita en la esquina esperando el semáforo....nooooooo, ellos pasan nomás y splash!!! , te empapan totalmente, es más creo que hasta se divierten haciéndolo...

Lo único bueno que le veo a la lluvia es que descontamina... Santiago es una de las ciudades más contaminadas del mundo, y cuando pasan muchos días sin llover, el smog se acumula y se puede ver una nube marrón asquerosa flotando sobre la ciudad... En cambio cuando llueve todo se limpia, y no hay paisaje más hermoso que ver a Santiago el día después de la lluvia, el sol brilla y la cordillera está totalmente nevada, haciendo un contraste increíble con los modernos edificios...

Hoy no me provoca ni salir, pero tengo que hacerlo más tarde... es más, en los noticieros recomiendan a los padres de familia que no envíen a sus hijos al colegio, y que si es posible posterguen lo que tengan que hacer hoy para cuando baje la lluvia.

Hoy es uno de estos días en los que provoca quedarse metida en la camita viendo películas y tomando chocolate caliente...

Estuve intentando subir unas fotitos de la lluvia, pero no puedo... blogger anda antipático estos días...

lunes, 22 de mayo de 2006

Boda Colombo-Peruana en Chile

A pedido del público (dos personas) aquí va mi crónica sobre el matrimonio del viernes pasado. Los que no conozcan los antecedentes chequeen el post anterior.

Llegué al matrimonio muy puntual yo y muriéndome de frío obviamente. La boda se celebraba a dos cuadras de mi casa, así que fui caminando. Mi esposo iba a llegar después porque se le iba a hacer imposible salir de la oficina a las 6 de la tarde, y ya habíamos decidido que no íbamos a llevar el auto por estar tan cerca...

En el corto camino me quedaron clarísimas dos cosas: la primera es que si no me tomaba una copa de vino, champán o lo que fuera apenas llegue a la boda, iba a morir de hipotermia, y la segunda, que mis zapatos nuevos iban a ser un elemento torturador, recién iba caminando una cuadra y estuve a punto de caer como tres veces por la falta de costumbre de usar taco aguja.

En fin, logré llegar sin mayores percances al salón donde se celebraría la boda. La grata sorpresa es que las mesas y el lugar para el bailongo estaban dentro del salón, no como en Lima que acostumbramos hacerlo todo afuera, ahí me sentí un poco más tranquila con respecto al frío, aunque dentro del salón también se sentía. La mayoría de mujeres estaban con abrigos gruesos y muchas habían ido con pantalón, ya que era una boda civil y ya les he comentado que acá los vestidos largos y de fiesta sólo se utilizan para la gala del Festival de Viña. En todo caso mi atuendo estaba bien, aunque fui la única con vestido corto. Por supuesto que el saco no me lo quité en toda la noche, era un saco delgado que hacía juego con el vestido, así que normal. La que si se debe haber muerto de frío es la novia que estaba con una blusa sin mangas, pero con la emoción del momento ni lo debe haber sentido...

Fue una ceremonia muy emotiva realmente, fuimos unas pocas personas amigos de los novios, fue algo bien chico pero bonito. Los padres de ambos no viven en Chile y no estuvieron presentes (lo estarán en el matri religioso), así que los amigos estuvimos en cierto modo representando a la familia...

Se comió rico y se bebió harto!!!, yo ni bien llegué chapé mi copita de vino y no la solté en toda la noche, yo creo que fue por eso que ya ni sentí frío, y claro!, como es costumbre las bromas fueron y vinieron y no faltó el típico maleteo a los recién casados.

Aprovecho la ocasión para hacer una pequeña encuesta a los casados que estén leyendo esto. En un momento se tocó el tema de la “noche de bodas” y las mujeres casadas que estábamos conversando con la novia le dijimos que eso de la magia y el romance de la noche de bodas es un mito porque realmente llegas tan cansada a la noche de bodas después del trajín de los preparativos y la fiesta, que lo único que te provoca es dormir. Pero, claro!, como es tradición consumar el matrimonio, (así se haya consumado mil veces antes del matri), no te queda otra que poner el piloto automático y que el CD de Proyecto Uno se encargue del respectivo “Noooo pares, sigue, sigue!!”. Es cierto o no???. Los hombres se sonrojaron y a la novia se le fue toda la ilusión de golpe, pero realmente yo creo que eso les ha pasado a muchas personas el día de su boda, o no?? A ver, qué dicen los casados????

Bueno, empezó el bailecito, muy digno y correcto al comienzo y varias botellas de vino después se armó la grande, con trencito y chacota. Muy divertido realmente. Los primeros que se retiraron fueron los chilenos, yo creo que se espantaron por el escándalo, de ahí zafaron los colombianos, y obviamente los peruanos escandalosos nos quedamos hasta el final de los finales y como todo era en confianza, no faltó quien se tire al piso a hacer bailecitos tipo breakdance, y todos absolutamente bailamos reggaeton con su pasito correspondiente, todo lo que hace el vino....

Por supuesto que los zapatos nuevos me duraron solamente para la parte digna del baile, cuando ya sólo quedábamos los de confianza, chau zapatos y a bailar se ha dicho, la novia siguió el ejemplo y feliz ella bailaba sin zapatos encima de la mesa...

Finalmente estos fuimos los que quedamos:


No se espanten con las caras por favor, estamos todos con varios vinos encima... a ver quién adivina quién soy yo... Nos fuimos ya ni se a qué hora, caminando las dos cuadras hasta mi casa... yo con mis zapatos en la mano, mi esposo con un ramo de flores de la decoración que nos regalaron los novios y ambos cantando “ Pásame la boteeeeeeeeellla...”. Qué level, que habrá pensado el conserje de mi edificio cuando nos vio entrar... En fin, una vez al año no hace daño...

En conclusión, gran juerga y un matrimonio muy bonito... lo que más me gustó fue que los novios estaban súper felices... Al día siguiente obviamente juré no tomar vino nunca más en mi vida (sí claro), anduve todo el día resaqueada y encima me fui a un concierto en la noche.. pero como este post ya está muy largo, eso se los contaré otro día...

viernes, 19 de mayo de 2006

Clima de M


Estoy en medio de un problema de lo más frívolo y doméstico, pero que me está torturando así que acá me desfogo...

Hoy día tengo un matrimonio, se casan estos amigos de los que les conté en un post hace algunos meses... Es el primer matrimonio al que asisto desde que vivo en Chile, yeeee, por fin!!.

Cuando vivía en Lima creo que todos los fines de semana se casaba alguien, acá la mayoría de mis amigos ya están casados y tampoco conozco tanta gente, así que este matrimonio es todo un acontecimiento. Con decirles que al venirme a vivir a Chile me compré varios vestidos en Lima pensando que acá los iba a necesitar (acá comprar o mandarte a hacer un vestido es re-caro) y bueno, ahí siguen mis vestidos bien lindos colgaditos en mi closet, y hasta ya pasaron de moda... Igual creo que jamás podría usarlos acá porque varias veces, al pasar frente a una iglesia, me he ganado con matrimonios de gente que no conozco y me he dado cuenta que acá no se acostumbra vestirse tan elegante para un matri, así que chau vestidos, si me los pongo van a pensar que me alucino una especie de barbi-princesa elevada a la potencia más huachafa.

Como este matrimonio es solamente civil, ya que el religioso será en Colombia, el país de la novia, decidí usar un vestido discreto, corto tipo sastre con saco encima. Esto fue decidido previa conversación con mis amigas para asegurarnos que ninguna estuviera más elegante que la otra, y que no repetiríamos colores, lo cual es básico... (las mujeres seguro que me entienden; hombres, búrlense nomás).

Luego de batallar con los kilitos que he ganado estos últimos meses, el vestido logró entrar, lo bueno del saco es que tapa las costuras a medio reventar, así que nadie tendría por qué enterarse (salvo los que estén leyendo esto, claro), y ya había decidido simplemente no respirar durante toda la ceremonia, fácil, no? Solo faltaba un pequeño detalle: los zapatitos de cristal. Ayer estuve toda la tarde recorriendo el Parque Arauco (un Jockey Plaza versión chilena) de cabo a rabo, hasta que encontré el par de zapatos perfecto que caían exacto con la cartera que ya tenía desde Lima.

Feliz yo ya tenía el atuendo ideal...pero, siempre hay un pero... Hoy por la mañana abro mis ojitos somnolientos y de mi garganta estuvo a punto de brotar un alarido de espanto Aaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!!. Negros nubarrones invadían el cielo santiaguino, y un aire helado se filtraba por las rendijas de la ventana, era un frío inclemente que ni mi pijama de polar estilo teletubie lograba aplacar.

En espantada conversación-chat mañanera con mis amigas, me enteré que debido al brusco y repentino cambio de clima, todas decidieron cambiar sus atuendos por algo más abrigador. Corrí al closet, y como ya me imaginaba, no tenía nada adecuado que sea más abrigador ya que toda la ropa de ese estilo me la traje de Lima y el frío limeño es un chancay comparado con el frío en Santiago.. Aparte ya me había comprado mis zapatos pues, si no me los pongo ahora sabe Dios cuando los estrenaré....

Así que he decidido ser valiente, y repetir todo el día el mantra: “El frío no existe, sólo está en mi mente, oooooohhhhhhhhhm”, e iré al matrimonio con el atuendo que ya había decidido, muerta de frío, sin respirar, pero muy digna, eso sí...

Si en un par de semanas no he actualizado mi blog, ya saben, seguramente estoy en la clínica con pulmonía...

viernes, 6 de enero de 2006

Sol soberano

Arde Santiago....

Pronosticaron una máxima de 32 grados para hoy... yo creo que la superaron...

Son las 7 y 15 de la tarde, todavía quedan casi dos horas de sol... y sin una pizca de viento..

Los días de verano en Santiago son interminables y calcinantes...


Imagen: Lukor