Desde hace unos días tengo un problemilla que me está molestando un poco-bastante y como estoy en duda sobre qué hacer, he decidido contárselo a ustedes amigos blogleyentes a ver qué les parece el asunto.
Como les comenté, dentro de poco viajaré a Lima para una reunión que organiza la promoción de mi colegio. Ya hace algunos años, que muchas de la promo estamos metidas en un mailing list donde nos enteramos de nuestras vidas y en este mailing también están inscritas algunas profesoras.
Resulta que con la proximidad de la reunión, a varias del grupo se les ocurrió mandar mails contando algunas anécdotas que recordaban de la época escolar. Muy divertidas las anécdotas por supuesto, algunas me han hecho llorar de risa recordando las sonseras que hacíamos, es más hasta creo que voy a escribir un post al respecto. Como decía todo bien, hasta que a una chica de la promo, que casualmente es una de mis mejores amigas, se le ocurrió mandar un mail donde entre anécdota y anécdota se mandaba un raje bieeeeeeeeeen feo de una de nuestras profesoras.
Cuando lo leí me pareció un toque desubicado que después de tanto tiempo todavía sienta un rencor tan grande sobre la profe en cuestión. Vamos, quién no ha odiado alguna vez a alguna profesora, no??, pero creo que 20 años después como que lo recuerdas con gracia o por último no le tomas mucha importancia. Pero en este mail sí se notaba el rencor, la mala onda hasta podríamos decir odio absurdo hacia una profe que si bien puede haber cometido algunos errores en su enseñanza, pienso que para nada merece un recuerdo así de sus exalumnas.
Pero eso no fue lo peor… Resulta que a los 5 minutos que llegó el mail con el raje, la administradora del mailing list, otra chica de la promo, escribió un mail comunicándonos que la profesora en cuestión acababa de ser invitada a formar parte de la lista. O sea, la pobre profe recién se mete en la lista toda ilusionada por saber de sus antiguas alumnas y lo primero que encuentra es un mail donde se le descalifica como maestra y se le saca la mugre con un raje horrible y sumamente infantil e inmaduro.
Y como si eso fuera poco, la chica que mandó el mail, al saber que su raje había sido leído por la profe y que realmente la había guaneado ni siquiera pidió disculpas o por último se hizo la loca y no volvió a tocar el tema, no señoras y señores, por el contrario escribió otro mail aprovechando que sabía que la profe en cuestión lo iba a leer y se mandó otro raje horrible, a propósito para que la profe lo lea.
Ahí si ya me pareció too much el asunto, y lo peor es que en uno de sus rajes me mencionaba a mí como compinche. Ok, acepto que la profe en cuestión nunca fue santo de mi devoción y cuando estaba en tercero de media deseaba que le pasen cosas horribles y que deje de enseñarnos de una vez por todas, pero 20 años después esos sentimientos tan infantiles y ridículos no los mantengo en lo más mínimo. Realmente me dio cólera que me mencione, como asumiendo que yo estoy de acuerdo con su raje. Por eso inmediatamente mandé un mail, donde con toda la buena onda que me fue posible, considerando que mi hígado estaba a punto de explotar, traté de bajarle el perfil al raje aduciendo que fueron cosas de adolescentes y que ahora bajo una perspectiva de mujer adulta me daba cuenta realmente qué inmaduras éramos en el colegio.
Y como era de esperarse el asunto trajo cola, al rato me llega un mail de la administradora del mailing list diciendo que se había sentido horrible con el raje, que ella había invitado a la profe a la lista y que qué vergüenza que haya tenido que leer algo así, que le acababa de mandar un mail pidiéndole disculpas por el mal rato y finalmente me pedía a mí, por ser amiga de la chica de los mails desubicados, si es que podía hablar con ella para que deje de mandar esos mails. Inclusive me contó que varias chicas de la promo le habían escrito también sintiéndose mal por el mail del raje para ver qué podían hacer para callarle la boca a la desubicada, y claro, bien lindas ellas, me dejaron el muerto a mí, Ursula era su amiga en el cole, que Ursula le hable. Y no sólo se habían sentido mal por el raje de la profe, a mi amiga se le dio por contar algunas otras anécdotas diciendo los nombres de las involucradas y parece que a algunas eso no les ha sentado muy bien.
En fin, yo a esta chica la adoro, es una de mis mejores amigas como comenté y si bien somos muy distintas en algunas cosas, la conozco hace casi 30 años como para saber que a ella las cosas se las tienes que decir sutilmente porque es de esas personas que piensan tener siempre la razón y si la enfrentas directamente se resiente.
Entonces le mandé un mail de lo más amistoso donde le contaba de otras cosas que no tenían que ver con el tema y así al final como quien no quiere la cosa le dije medio bromeando que ya no se malee con la pobre profe que debe haber quedado traumada por sus rajes, así nomás como quien no le da mucha importancia al asunto. Ella me respondió que ya no pensaba rajar más pero que sentía que debía cantarle sus cuatro a la profe en cuestión, bueeeeeeeno...
Han pasado algunos días y no ha habido más mails con rajes pero siempre está el temor ahí latente, temor que es compartido con muchas chicas más incluyendo a la administradora del grupo quien me reenvió un mail que le había escrito la profe en respuesta a su disculpa donde decía que le daba pena haber dejado un tan mal recuerdo en algunas personas y si querían que se retire de la lista pues lo iba a hacer sin resentimientos (o sea, leyendo entre líneas, sí se sintió mal con el mail).
La pregunta es: ¿Qué hacer si llega otro mail desubicado??? Se lo vuelvo a decir sutilmente o de frente le canto sus cuatro verdades y le digo que es una desubicada y que no sólo yo pienso así sino que muchas de la promo también lo piensan??. Con la primera opción corro el riesgo que piense que el asunto no es para tanto, y con la segunda opción me expongo a que se resienta horrible conmigo y me borre de su lista de amigas, lo cual sería bastante tonto realmente, pero de que se va a resentir, se va a resentir.
En fin, ruégole a Dios que no se le ocurra mandar otro mail por el estilo… Y amiguita, alguna vez entraste a mi blog hace tiempo, no sé si lo sigues haciendo, creo que ya no, pero si por casualidad lees esto, tú bien sabes lo mucho que te quiero y me duele como no tienes idea que con este asunto la única que esté quedando mal seas tú… Si has leído esto ya sabes lo que pienso y sorry por ser tan cobarde por no atreverme a decirte las cosas directamente pero es que realmente no quisiera perderte como amiga. Eres mi hermana de toda la vida y a pesar que vivimos en países muy lejanos siempre te he sentido cerca y lo sabes muy bien… De verdad, te quiero mucho y no quiero perder tu amistad…





