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viernes, 29 de junio de 2007

Las ilusiones de Paul Auster

“Sigue ahí, frente a nuestros ojos, pero los demás personajes de la película permanecen ciegos a su presencia. Se pone a saltar, agita los brazos, se desnuda en una esquina muy concurrida, pero nadie lo ve. Cuando grita a alguien a la cara, no se oye su voz. Es un fantasma de carne y hueso, un hombre que ha dejado de serlo. Sigue viviendo en el mundo, pero en el mundo ya no hay sitio para él. Lo han asesinado, pero nadie tiene la cortesía ni la amabilidad de quitarle la vida. Simplemente lo han borrado del mapa.”

Hace poco leí “El libro de las ilusiones” del escritor estadounidense Paul Auster. Debo decir que es el primer libro que leo de este autor y una vez que lo abrí no pude parar de leer hasta terminarlo. Imagínense que lo empecé en el avión viajando a Brasil y de ahí cada vez que tenía que estar en el hotel un rato, o cuando estaba feliz en la playa cual marmota seguía leyendo el libro tanto así que para el viaje de regreso ya lo había terminado de leer. Me atrapó sin duda.

El libro cuenta la historia del profesor de literatura David Zimmer quien luego de perder a su esposa y a sus hijos en un accidente de aviación, se convierte en una persona deprimida, amargada y que no le encuentra sentido a la vida. Un buen día en el que estaba viendo televisión se encuentra con escenas de una película de Héctor Mann, un actor de las últimas épocas del cine mudo que en los años 40 desapareció del mapa sin dejar rastro. La actuación de Mann logró que Zimmer se riera a carcajadas, después de meses de estar deprimido al borde del suicidio y no haber esbozado ni la más mínima sonrisa. Es ahí cuando Zimmer comienza a encontrarle un sentido a su vida y se sumerge en una frenética búsqueda sobre la obra de este autor con la finalidad de escribir un libro, aunque la razón verdadera era llenar un poco el vacío que estaba sintiendo. Cuando el libro estuvo terminado, Zimmer recibe una carta misteriosa de la esposa de Héctor Mann, quien le dice que Héctor está vivito y coleando invitándole a visitarlo a su casa de Nuevo México.

Ya no cuento más porque sería spoiler pero a partir de allí se comienza a develar la fascinante historia de Mann, mesclada con la historia del propio Zimmer y otras más, revelando algunos misterios y presentando otros, todos ellos envueltos en el aura de la casualidad, el azar y el enigma. Es como si viviéramos varias historias entremezcladas.

La narración es amena y sencilla y no solamente la trama nos habla mucho del cine sino que el libro está escrito de una forma bastante cinematográfica, lo cual atrapa al lector y lo hace partícipe de la historia. También lo veo como un homenaje al cine mudo, el personaje de Mann está tan bien caracterizado que por un momento dudé que fuera una figura ficticia

Es un libro encantador, sin duda alguna, tiene una historia quizá algo triste pero tan interesante y bien contada que nos deja la sensación de que se puede seguir viviendo después de la muerte mientras todavía nos quede una ilusión por la cual luchar.

miércoles, 20 de junio de 2007

La adrenalina de Carmen

A comienzos de año me propuse a mi misma que este 2007 iba a leer más y me comprometí a dejar constancia del hecho en este blog reseñando los libros que vaya leyendo. Pues, shame on me!, en estos meses he leído varios libros pero entre que la PC se malogró, la visita de mis papis, mi viaje a Brasil y el pinche virus que me atacó hace unas semanas, como que no he tenido mucho tiempo para dedicarme a repasar los libros leídos y hacerles su reseña correspondiente.

Pero más vale tarde que nunca, así que poco a poco iré posteando los libros que he leído recientemente, de paso que me sirve para recordar también.

Empecemos con “Noches de Adrenalina” de la escritora peruana Carmen Ollé:

“Tener 30 años no cambia nada salvo aproximarse al ataque
cardiaco o al vaciado uterino. Dolencias al margen
nuestros intestinos fluyen y cambian del ser a la nada.

He vuelto a despertar en Lima a ser una mujer que va
midiendo su talle en las vitrinas como muchas preocupada
por el vaivén de su culo transparente.
Lima es una ciudad como yo una utopía de mujer.
Son millas las que me separan de Lima reducidas a sólo
24 horas de avión como una vida se reduce a una sola
crema o a una sola visión del paraíso.
¿Por qué describo este placer agrio al amanecer?

Tengo 30 años (la edad del stress)
Mi vagina se llena de hongos como consecuencia del
primer parto.

Este verano se repleta de espaldas tostadas en el
Mediterráneo.

El color del mar es tan verde como mi lírica
verde de bella subdesarrollada.”

Con estas líneas empieza este libro que fue publicado en 1981 y reeditado dos veces más en años posteriores.

La poesía de Carmen Ollé es fuerte y directa, no sabría si llamarla poesía erótica porque se aleja un poco del concepto tradicional de erotismo. Ollé plasma los cambios, los desencantos que experimenta una mujer al llegar a la base 3, al pasar por la maternidad, por el matrimonio, por el inevitable proceso de madurar y envejecer.

Se contempla a si misma y a su cuerpo como ser independiente y lo desnuda con toda crudeza. Es una poesía realista y directa y hasta cierto punto diría que insurrecta. En los años 80 causó mucha polémica su temática y actualmente, 25 años después de su publicación su lectura no deja de sorprendernos e invadirnos en lo más profundo de nuestra intimidad.

Es un libro catártico y muy sincero, Ollé nos hace cómplices de la aceptación de su propio cuerpo tocando temas que para la época eran hasta cierto punto “tabú”: orgasmo, defecación, sodomización, suciedad, náusea…

Siento este libro como un grito de libertad y lo considero entre los imprescindibles. La primera vez que lo leí tenía como 15 años y no estaba en capacidad de entenderlo. Me alegra haberlo releído 20 años después porque Ollé se atreve a decir lo que muchas mujeres callamos, y en su lectura nos vamos aceptando a nosotras mismas como mujeres con temores, con angustias, con deseos.

Si eres mujer en la base tres o más, te lo recomiendo altamente. Si no cumples los requisitos anteriores, igual te lo recomiendo, pues no por nada muchos críticos han coincidido en que este libro marcó un hito en la poesía peruana contemporánea.

miércoles, 18 de abril de 2007

Permiso para sentir


“La nostalgia surge siempre de lo irrecuperable, pero posee al mismo tiempo una asombrosa carga de vida latente que la hace mucho más compleja que el recuerdo. Este, en efecto, sólo puede ser bueno, malo, regular o indiferente, y, a lo más, alegre o doloroso. Pero está ahí, existe mientras no se lo trague el olvido. La nostalgia, en cambio, nos invade cuando el hecho que la motiva es irrecuperable o irremediable. O cuando fue mal vivido, vivido a medias o mal comprendido.”


Confieso sin roche alguno amar locamente a Alfredo Bryce. Desde que leí “Un Mundo para Julius”, cuando tenía 13 años, mi devoción por él se vio asegurada. Y este amor se incrementó al leer “La vida exagerada de Martín Romaña”, “Tantas veces Pedro” o “No me esperen en Abril”, entre otros más. Su ternura y su fina ironía me cautivaron totalmente hasta el día de hoy.

Últimamente el querido escritor ha estado recibiendo acusaciones que ya muchos conocemos. Yo me enteré tarde de la noticia (la culpa de todo la tiene la PC que se malogró) y no puedo negar el haber sentido una profunda tristeza. Mi dios se me cayó por un momento, pero en todo caso habría que separar al escritor del ser humano. Haya hecho lo que haya hecho, con plagio o sin plagio, nadie le quita el haber escrito unos libros geniales y entrañables, y la sola insinuación de que también aquellos libros tengan algo de plagio me parece mezquino. En fin, la idea de este post no era tocar este tema porque ya se ha hablado bastante al respecto y no tengo mucho que aportar además de mi infinita sorpresa-tristeza.

Siempre he querido conocerlo personalmente, y una vez casi lo logré. Era el año 1999, y Bryce acababa de hacer su tan celebrado retorno al Perú después de 35 años viviendo en Europa. En ese entonces yo trabajaba en el noticiero de un canal de televisión y mi horario de trabajo terminaba a las 10 de la noche al finalizar el noticiero. Pero ese día decidí quedarme, ya que después del noticiero venía un conocido programa de entrevistas y esa noche el invitado sería Bryce. Yo había llevado mi ejemplar tantas veces leído de “Un Mundo para Julius” y estaba totalmente decidida a no salir del canal hasta meterle letra a Bryce y conseguir una firma para mi libro.

Cuando finalmente Bryce entró al estudio, mis planes se vieron frustrados. Parece que ese día se tomó unos cuantos vodka tonics de más (todos sabemos de qué pie cojea nuestro escritor) y llegó al canal en estado deplorable ayudado por dos señoras. Imposible acercarme a él en ese estado, sobre todo cuando intentaron darle agua y ponerle un poco de maquillaje en un vano afán de revivirlo para la entrevista que se realizaría en 5 minutos.

Y empezó la entrevista, y fue un fracaso total, el conductor del programa no le pudo sacar más de dos palabras coherentes a Bryce y la entrevista que estaba planificada para que dure el programa entero sólo pudo durar un bloque. En el corte comercial las señoras se tuvieron que llevar al escritor prácticamente cargado, y yo me tuve que ir a mi casa con mi libro tan sin firma como llegó y muriéndome de pena.

Años después, sería el 2004 o 2005, estaba yo en el aeropuerto de Lima dirigiéndome a la sala de embarque donde tomaría mi vuelo para regresar a Santiago, cuando en eso lo vi. Estaba sentado en uno de los cafés del aeropuerto, conversando con una señora, su esposa de repente, no se… Me quedé inmóvil, paralizada mirándolo y decidiendo qué hacer. En ese momento no tenía ningún libro suyo conmigo así que el pretexto de la firma no me iba a funcionar. Y entonces me sentí Julius, Martín Romaña y Manongo Sterne. Me vino una timidez total y absoluta y visualicé el momento en que yo, roja como un tomate me acercaría a saludar al escritor, y éste tan tímido como sus personajes me miraría con cara de “Y esta quien es que viene a interrumpir mi agradable conversación”, que decidí no hacer nada, le di una última mirada a mi ídolo de ídolos y seguí caminando hacia mi sala de embarque, snif.

Esa fue la triste historia de mis encuentros frustrados con mi escritor favorito. Y para variar me salí del tema ya que lo que yo quería es contar que recién terminé de leer la segunda parte de sus antimemorias “Permiso para sentir”. Este libro es del 2005 así que lo leo re tarde y seguro muchos de ustedes ya lo leyeron pero igual quería opinar al respecto.

El libro se divide en dos partes. En la primera sigue la línea del primer tomo de sus antimemorias “Permiso para vivir”, publicada en 1993. Es decir, anécdotas de su vida, de su niñez, de sus amigos, narradas separadamente y en orden aleatorio. Una especie de blog digamos, siempre con el toque de humor, ironía y ternura que caracteriza al escritor.

Pero lo que me tocó hondo fue la segunda parte. En esta narra su regreso al Perú en 1999 luego de su larguísima estadía en Europa, sus impresiones sobre cómo encontró el país después de su ausencia y la sorpresa y desazón que sintió al llegar a un Perú tan distinto del que dejó en los 60´s.

Es una narración que lleva mucho de amargura y de denuncia con nombre y apellido de algunos personajes limeños. También hay mucha crítica política, le da con palo al gobierno de aquellos años (el recordado Fujimontesinismo) lo cual me sorprendió sobremanera, no por su postura política en sí, sino porque Bryce siempre se había mantenido medianamente apolítico en sus libros. Sentí inclusive al leerlo una cuota de cinismo, de menosprecio por la nueva Lima del siglo XXI. Si bien la ironía siempre ha sido un recurso que ha caracterizado a Bryce, esta vez la sentí amarga, áspera.

Pero no deja de ser interesante como una persona se puede pasar más de tres décadas fuera de su patria, extrañándola a muerte y viviendo diariamente con la nostalgia, y en el momento de regresar se sienta perdido, extranjero en su tierra, un apátrida.

Y me hace preguntar qué tan fuerte puede ser el desarraigo, qué tan difícil es regresar a la patria después de cuatro años, diez años, treinta años… y sentí miedo y sentí pena y sentí desazón pero sobre todo sentí nostalgia.

Y ahí entendí por qué Bryce le puso ese título a sus antimemorias.

viernes, 2 de marzo de 2007

In Cold Blood

No crean que me he vuelto una alienada de primera y que ahora todos los títulos de mis posts van a estar en inglés, no, no , no…. Lo que pasa es que ese es el título original de “A Sangre Fría”, la extraordinaria novela escrita por Truman Capote, y bueno, fonéticamente me gusta más el título en inglés, como que tiene más fuerza.

La primera vez que leí “A Sangre Fría” (en español para que no rajen) fue cuando llevé el curso de introducción al periodismo en la universidad, o sea, ufff, hace como 15 años. Me cautivó totalmente y de ahí en adelante ese libro quedó considerado como un “must”.

Para quienes no lo han leído, el libro narra el asesinato de 4 miembros de una familia de Kansas, EEUU, las investigaciones en torno al crimen, y las motivaciones de los asesinos para cometerlo. Para escribirlo, Capote tuvo que realizar todo un trabajo de investigación periodística, que incluyó entrevistas a todo aquel que estuviera relacionado con la familia asesinada ( vecinos, amigos, etc), así como varias horas de conversación con los propios asesinos encarcelados y a la espera de su ejecución.

El resultado es una extensa crónica periodística, donde el autor describe los hechos tal cual sucedieron, narrando en tercera persona y sin tomar partido por ningún personaje. Es un libro sumamente frío como lo indica el mismo título pero al mismo tiempo, la historia es tan apasionante que mantiene el interés. A raíz de esta película se acuñó el término de novela de no ficción y se construirían las bases para la corriente llamada "nuevo periodismo".


En el 2005, se estrenó la película Capote, que narra el proceso de investigación que efectúa Truman Capote para escribir su libro. Hace bastante tiempo que quería ver esta película pero recién el fin de semana pasado alquilé el DVD.

A diferencia del libro esta es una película mucho mas intimista. Cuenta con la actuación extraordinaria de Philip Seymour Hoffman, quien hace el papel de Capote y recién me entero que ganó un Oscar por esta actuación, y nos va narrando todo el proceso psicológico por el que pasa el escritor para poder terminar su libro.

Es una película bastante lenta, si están acostumbrados a ver películas de acción, acá se van a quedar dormidos ya que muchos rasgos de la personalidad de Capote se vislumbran simplemente por gestos que hace el actor. Y acá destaco nuevamente el excelente desempeño de Hoffman, ya que logró un perfil bastante creíble del personaje real, sin caer en la caricatura. Truman Capote era un excéntrico en la vida real y eso es reflejado muy bien en la película.

Pero no sólo era excéntrico, era sumamente narcisista y totalmente manipulador. Realmente en momentos de la película más me solidaricé con el asesino Perry Smith ( otra buena actuación de Clifton Collins Jr.) que con el mismo Capote. El escritor recurre muchas veces a la mentira y manipulación para sacarle información a los asesinos para su libro, se hace pasar por su amigo, pero realmente sus sentimientos estaban encontrados, si bien siente una especie de amistad unido a atracción sexual por uno de los condenados a muerte, a la larga y finalmente lo único que quiere es que los lleven a la horca de una vez, porque tanto aplazamiento de las ejecuciones no le permitían terminar su libro.

Y eso es fuerte, y los conflictos mentales se nos presentan muy bien en la película… Y las consecuencias también, yo no sabía que después de “A Sangre Fría” Capote jamás pudo terminar otro libro…

En resumen evaluación positiva, es una película lenta pero interesante, sobre todo para quienes han leído el libro y les ha gustado.

Si no han leído el libro, realmente no creo que aprecien mucho la película. Así que a leer el libro primero y después a ver la pela. En mi caso, yo ya había leído el libro, hace una semana vi la película, y de ahí nuevamente leí el libro con los recuerdos de la película frescos. Y de hecho te cambia un poco el concepto, ahora que ya te has acercado psicológicamente a quien lo escribió, quien al final de cuentas fue un ser humano como todos, aunque quizá demasiado egocéntrico.

miércoles, 24 de enero de 2007

El Delirio de Laura Restrepo

“La trastornada razón de mi mujer es un perro que me tira tarascadas pero que al mismo tiempo me envía en sus ladridos un llamado de auxilio que no atino a responder; Agustina es un perro famélico y malherido que quisiera volver a casa y no lo logra, y al minuto siguiente es un perro vagabundo que ni siquiera recuerda que alguna vez tuvo casa.”

Hace poco terminé de leer “Delirio”, obra de la escritora colombiana Laura Restrepo, y como quiera que este año me he propuesto leer más libros que el año pasado (donde más leí blogs que otra cosa), voy a publicar una pequeña reseña del mismo, y pienso hacer lo mismo con los siguientes libros que vaya leyendo…

Confieso que no había tenido aún el gusto de leer algún libro de Laura Restrepo, y me alegra haber empezado con este, que inclusive ha ganado el Premio Alfaguara de novela 2004.

El libro cuenta la historia del profesor universitario Aguilar, que al llegar a casa después de un corto viaje, se encuentra con que su esposa, Agustina Londoño, ha perdido totalmente la razón…

A partir de este punto, la trama se divide en varias historias. Por un lado tenemos a Aguilar tratando de averiguar que fue lo que le sucedió a su mujer, y enfrentando el nuevo día a día que se le ofrece con su esposa en ese estado. Por otro lado tenemos a la misma Agustina narrándonos recuerdos de su infancia en el pueblo colombiano de Sasaima. Una tercera línea de narración nos cuenta la historia de Portulinus, el abuelo alemán de Agustina, y por último tenemos la historia de Midas McAlister, personaje oscuro y perfecto retrato del arribista que labra su fortuna por medio de negocios turbios, en este caso el narcotráfico y sus relaciones con Pablo Escobar.

Estas 4 historias, se van entremezclando para que poco a poco, cual si fuera un rompecabezas, el lector pueda ir reconstruyendo los hechos conforme va avanzando la lectura. Es decir, al comienzo quizá se haga algo confuso tener tantas historias (a mí me confundió un poco por momentos), pero estas historias poco a poco van aclarándose y llenando espacios vacíos para lograr una explicación de los hechos al final del libro (aunque a mí no me quedó totalmente clara una cosa que no quiero contar para no caer en el spoiler, en fin, espero que algún día Laura Restrepo lo aclare).

Cabe destacar también el estilo de narración de la escritora, quien pasa de primera a tercera persona con una facilidad asombrosa, demostrando tener así un amplio dominio de las técnicas de narración.

En resumen, el libro se acerca al realismo mágico, ofreciéndonos una visión de Colombia en medio de la guerrilla y el narcotráfico y a la vez expone un cuestionamiento solapado a la hipocresía y doble moral de las familias con cierta posición social y económica; pero sobre todo este libro es un homenaje al amor verdadero, ese que todo lo perdona, todo lo olvida y trasciende más allá de la locura y el delirio.

Que si lo recomiendo??, pues sí, altamente recomendable...


miércoles, 15 de noviembre de 2006

Milagro en los Andes



Hace unas semanas compré el libro de este título, escrito por Nando Parrado, uno de los sobrevivientes de la tragedia aérea de 1972.

Para los que no vieron la película “Viven” ni leyeron el libro del mismo nombre, les resumo un poquito la historia. En octubre de 1972, un equipo de rugby uruguayo viajaba desde Mendoza, Argentina hasta Santiago de Chile, sobrevolando los Andes, cuando el avión, un Fairchild de la Fuerza Aérea Uruguaya se estrella en plena cordillera. Increíblemente la mayoría de los 45 pasajeros sobrevivieron al choque, pero por lo agreste del paisaje, los equipos de rescate nunca pudieron encontrar al avión y los dieron por muertos.

Los sobrevivientes tuvieron que pasar por todas las penurias inimaginables, soportar temperaturas de 30 grados bajo cero, sin tener mayor ropa de abrigo y teniendo como único alimento los cadáveres de los que habían muerto.

Estuvieron en la montaña más de dos meses en estas condiciones, tiempo en el que murieron muchos más, hasta que Nando Parrado junto con otro compañero hicieron lo imposible, escalaron una montaña y cruzaron los Andes a pie, sin mayor equipo y con las mínimas fuerzas que tenían después de dos meses de desnutrición y deshidratación. Luego de caminar durante diez días, lograron encontrar ayuda y finalmente fueron rescatados 16 sobrevivientes.

La primera vez que tuve conocimiento de esta historia fue cuando se estrenó la película “Viven”, a comienzos de los 90. Esta película no será la obra maestra de la cinematografía, pero a mí me conmovió, porque me impresionó el hecho de que hayan podido sobrevivir tanto tiempo en esas condiciones. Pero la película realmente es un viaje a Disneylandia comparado con el libro escrito por Piers Paul Read unos años después de la tragedia, basado en entrevistas a los supervivientes. En él se describen los hechos con una crudeza total, describiéndonos con mayor detalle todo el horror de la tragedia y la supervivencia. La película realmente es una versión demasiado aséptica de lo que es el libro.

Después de leer el libro, la historia me impresionó sobremanera y empecé a investigar en Internet sobre la historia de los supervivientes. Su experiencia me parecía un ejemplo de lucha, de no rendirse ante las adversidades.

Recientemente Nando Parrado, uno de los que cruzó la cordillera en busca de ayuda, y que aparte de todas las penurias que vivió sufrió el gran dolor de perder a su mamá y a su hermana en el accidente, publicó un libro contando la experiencia desde su punto de vista: “Milagro en los Andes”. No lo pensé dos veces y lo compré.

Una recomendación: No lean ese libro dentro de un avión, yo lo compré justo antes de viajar y fui leyéndolo dentro del avión hasta que vi que la gente de alrededor me miraba con miedo viendo la carátula del libro donde sale el Fairchild estrellado en la nieve, bueno, es que estaba interesante…

Este libro me gustó mucho más que el de Piers Paul Read, quizá porque está escrito desde el punto de vista de un sobreviviente, relatándonos todo el miedo y la angustia que sintió. A pesar de tanto dolor físico y psicológico, de tener el cráneo semi destrozado, de perder a sus seres queridos, del hambre, del frío, del miedo, logró salvarse y salvar a sus compañeros, simplemente porque decidió que no iba a esperar la muerte, que iba a sufrir un poquito más y que si tenía que morir, moriría luchando.

Años después de la tragedia Parrado empezó a dictar conferencias contando su experiencia en los Andes. Después de una de estas charlas, una señora se le acercó y le contó que años atrás, estaba sacando el auto del garaje en retroceso y no se dio cuenta que su hijita de dos años estaba detrás del auto y la atropelló y la mató. Nunca pudo recuperarse del sentimiento de culpa, pero después de escuchar a Parrado supo que es posible vivir a pesar de todo el sufrimiento. Incluso con todo el dolor, sabía que tenía que encontrar las fuerzas para seguir viviendo. Parrado simplemente la abrazó y le dijo esta frase:

“Todos tenemos nuestros propios Andes”

Y es cierto… Todos pasamos por experiencias distintas de sufrimiento, pero de una forma u otra tenemos que seguir viviendo. Todos tenemos unos Andes que atravesar y ese es el mensaje que me dejó este libro… lo que no te mata, te hace más fuerte.

lunes, 28 de agosto de 2006

El Hi5 y la vergüenza ajena

Hace unas horas recibí un mensaje desesperado de mi primita de 11 años. “Ursula porfa borra mi Hi5 porque me han hackeado”. Pobre, parece que algún taradito de esos que nunca faltan dio con su clave y le cambió todos los datos de su Hi5 por otros nada agradables.

En fin, el tema fue que entré a mi Hi5 después de años luz. Sí, ya se que me pueden caer papas y tomates por tener una cuenta en HI5, pero la cosa es que hace tiempo cuando recién empezó esta moda me pareció bacán. Encontré harta gente que no veía hace años, reestablecimos relaciones por ese medio, y hasta ahí todo perfecto. Pero claro, después todo el mundo empezó a tener cuenta en HI5, y empezaron a llegar invitaciones de gente que no había visto ni en pelea de perros que quería ser mi ”amigo”. Fuiiiiiiiiiira...

Todos los que tienen cuenta en Hi5 deben haber pasado por lo mismo, hay cada gilerito monse que te quiere agregar. En fin... también me desilusionó bastante que, luego de haber aceptado la invitación de esos amigos que no ves hace mil años, no hay ni un mensaje, ni nada... entonces, ¿cuál es el sentido del Hi5?, ¿coleccionar fotitos??. Me parece re-ridícula la idea y es por eso que hace bastante tiempo que no entraba al Hi5 y opté por deshabilitar la opción de que las invitaciones me lleguen a mi mail.

Hoy entré, como les estaba contando, y encontré 26 nuevas invitaciones, de 26 ilustres desconocidos, fuiiiiiiiira, delete a todos... También me di con la sorpresa que Hi5 ha cambiado su template, así que me puse a husmear entre mis contactos.

Si el Hi5 está pensado para que las personas puedan marketearse y conocer “amigos”, veo que ahora hay más facilidades para dar a conocer sus preferencias, ya que varios de mis contactos tenían una canción especial o su template de determinado color. Me pareció bueno que ahora exista la opción de personalizar la página donde está tu perfil....

Yo siempre he pensado que para conocer a una persona es básico saber que música escucha y qué libros lee. Nada refleja mejor la personalidad de una persona que estos dos aspectos, a mi parecer. Yo creo que a todas las personas algún tipo de música les tiene que gustar (llámese, rock, reggaeton, baladas, música clásica, instrumental, electrónica o lo que sea) y alguna preferencia literaria deben tener aparte de leer el periódico o revistas no??

No creo que ninguna persona te diga “No me gusta la música”, esa es una respuesta que no acepto, está bien que una persona no sepa mucho de grupos musicales, de cantantes, de estilos, pero algo le tiene que gustar no??, yo creo que la música es algo a lo que uno nunca es indiferente, creo que todas las personas del mundo alguna vez han tarareado una canción, por lo tanto algún gusto musical deben tener.

Lo mismo opino de los libros, y es por esto que me sorprendió tanto, hasta llegar a los límites de la vergüenza ajena ver tantísimas personas que en la parte de su perfil donde dice “Favorites Books” han puesto respuestas como estas:

- no, no leo
- books??, esteeee que es eso ah?
- No leo, aunque una vez leí “El Principito” y me pareció chévere
- Leer?, ajjjjjjj
- Este, no soy mucho de leer, pero en el colegio leí “Mi planta de naranja lima”
- Ehhhhhhhhhh, no se “Harry Potter” supongo
- Condorito, Mafalda, etc.

Y muchas de estas personas que declaran tan alegremente no leer, son personas adultas, con estudios universitarios, eso es lo que más me sorprende, ni así pueden tener aunque sea UN libro favorito?? No es triste???

De repente exagero, no se, yo tengo el hábito de leer desde muy pequeña, si me gusta un libro lo puedo leer 50 veces hasta que me lo sepa de memoria y no me aburro, tener un libro entre las manos es un placer indescriptible y si algún libro me atrapa puedo dejar de dormir y de comer sólo por seguir leyendo. No espero que todas las personas tengan este hábito pero sí que por lo menos hayan leído algunos cuantos libros en su vida y tengan suficiente criterio como para formarse una opinión de qué tipo de literatura es la que prefiere. Aunque sea un libro al año, que es poquísimo pero es algo, no???

Lo que me parece más lamentable de estas personas, es que, encima que no leen, lo declaran tan abiertamente y hasta con orgullo. “No, no me gusta leer, sólo leo Selecciones, a veces en el baño”. Qué pena realmente... Si Hi5 es una página para marketearse, mejor dejen el espacio de “Favorite Books” en blanco y no pongan nada, así quedan mejor. Nadie debería sentirse orgulloso por nunca haber leído un libro en su vida.

lunes, 2 de enero de 2006

2006


Hola, empieza un nuevo año, y me animo a empezar este blog... Era una idea que tenía en mente desde hace algunos meses, así que qué mejor momento para ponerla en práctica que el inicio de un nuevo año.

Hace algunos meses leí (nuevamente) el libro "Paula", de Isabel Allende. Ella cuenta que en determinado momento de su vida una vidente le predijo que iba a pasar un tiempo paralizada. Años después, Allende se dio cuenta que la vidente se refería al tiempo en el que ella recién salió de su país, y vivió unos años en los que le fue imposible hacer nada, sólo sufrir la pena del destierro.

Creo que a mí me ha pasado lo mismo estos últimos años... Por eso quiero empezar bien este nuevo año y sentir que vuelvo a ser la misma persona de antes... y ser feliz, eso quiero.

Tengo 12 meses para empezar a lograrlo...

Imagen: Ursula