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miércoles, 8 de abril de 2009

Un día a la vez

5.50 a.m., escucho un ruidito en el cuarto de al lado y abro los ojos. A través de mi ventana veo los cerros de Camacho. Sufro un segundo de desconcierto… los cerros son pelados, tristes… En Santiago los cerros son verdes, salvo en verano cuando se ponen amarillos. Cierro los ojos nuevamente y los vuelvo a abrir, los cerros siguen ahí…. Y es ahí donde entiendo… o trato de entender…

Como todas las mañanas, me levanto de la cama, el ruidito en el cuarto de al lado se hace más fuerte, es mi hija que reclama su leche.

Entro a su cuarto me asomo a su cuna y recibo su hermosa sonrisa… Te amo Ivana, mamá te ama… Le preparo la leche y se la doy. Ella ya es una niña grande, ya va a cumplir 8 meses y ya sabe agarrar sola el biberón.

Bajo al primer piso y escucho que suena mi despertador. No sé para qué lo programo a las seis de la mañana todos los días si siempre me levanto antes. Llego a la lavandería y abro la puerta que da al jardín, Canuto me escucha y raudamente baja de la azotea a comer su comida. Lo saludo, le dejo su plato y su agua y subo nuevamente.

Ivana ya terminó de tomar su leche y ahora está parada en su cuna bien agarrada de los barrotes. Entro a su cuarto, le doy un beso y un juguete para que se entretenga mientras me baño.

7 a.m. Ya estoy lista, bañada, peinada, maquillada y vestida de oficina con tacos altos y todo. Llamo a Margarita. Margarita trabajó en la casa de mis papás durante 10 años y ahora ha vuelto de nana de Ivana. Le doy las indicaciones del día, me despido de mi hijita. En el primer piso a veces encuentro a mi papá o a mi mamá, me despido de ellos. En la puerta me espera Canuto, me despido tratando de que no me ensucie la ropa oficinesca, cierro la puerta… Canuto me mira un rato entre las rejas y luego parte a perseguir a alguna paloma distraída.

7.15 a.m. Estoy en el paradero, esperando alguna combi que no esté tan repleta de gente. Ni sueño con ir sentada pero por lo menos una en la que no tenga que ir tan apachurrada por favor, por favor…

7.25 a.m. Las bocinas de los autos me ensordecen y yo sigo esperando mi combi. Ni modo, se hace tarde, a tomar la primera que venga nomás… Ahí viene una…sube, sube…

7.35 a.m. Definitivamente necesito un auto. Yo tenía un autito verde y antiguo pero para mí era lo máximo. Ya no lo tengo. Quiero un auto igualito, necesito un auto!!!!! No me empujes oye. No me da la gana de acomodarme mas allá en el pasillo, ya subió demasiada gente a esta combi. El trayecto Wong de Camacho- Rivera Navarrete se me hace interminable. No entiendo como hace 6 años hacía el trayecto Wong de Camacho- Universidad Católica a cada rato. El tráfico está peor?? Las combis están peor??? O soy yo la que me desacostumbré??? Debe ser esto último, necesito un auto carajo, no me empujes! Bajo, bajo…

7.55 a.m. Pinche policía de tránsito en qué momento vas a parar los autos para poder cruzar la calle!!!! Me arreglo el pelo despeinado, trato de alisarme la ropa arrugada. Pinche combi, necesito un auto, necesito, necesito, necesito…Llevo 5 minutos esperando para cruzar la Javier Prado, ah ya está por fin. Cruzo.

8.00 a.m. Entro a la oficina. La misma que hace más de cinco años dejé porque me iba a vivir a Chile. Ahí está mi escritorio… el mismo. Tal parece que me hubiera tomado unas vacaciones que duraron más de 5 años. Pero no, no fueron vacaciones. Prendo la PC y me sirvo el primer café de la mañana.

1.30 p.m. Pucha que rápido se pasó la mañana, ya tengo hambre. Hoy no traje almuerzo, no había nada preparado en la refri. No importa, Food Court de Saga para variar, ¿qué almuerzo hoy? Bembos, Burger, Mc Donalds?? Qué raro que con tanta comida chatarra que ando embutiéndome últimamente todavía siga adelgazando. Bueno, no me quejo.

2.30 p.m. Llamada a la casa. Hola, cómo está mi bebé? Comió bien? Está durmiendo? Le diste su remedio? Ya no sigue tosiendo? Mándale un beso.

5.00 p.m. Ya es la hora de salida pero tengo cuchucientas mil cosas que hacer. Si me quedara todos los días hasta más tarde podría terminar con todos los pendientes, pero no, no vería nunca a mi hija. A ver, termino este informe y me voy.

6.00 p.m. Pucha las seis. Ahora sí me voy. Chau, chau, hasta mañana.

6.15 p.m. Conseguí un asiento junto a la ventana. Veo la avenida Javier Prado, y como todas las tardes siento ese trocito de angustia que va creciendo en mi interior. Hace 5 años y un poco más también hacía ese recorrido todas las tardes de vuelta a mi casa. ¿El tiempo retrocedió? No, ahora es distinto… Ahora hay una niña preciosa que me espera en casa… De nuevo la angustia que crece peligrosamente… ¿Qué pasó? ¿Qué me pasó? ¿Qué nos pasó?... Tomo aire y me trago la angustia, no dejes que crezca, no pienses…

6.50 p.m. Entro a la casa. Me recibe Canuto, ahora sí ensúciame nomás todo lo que quieras. Donde está mi hijita???? Allí está, jugando feliz. He llegado razonablemente temprano, juguemos, cantemos, bailemos. ¿Qué nueva gracia has hecho hoy? Siempre sale con algo nuevo…

7.30 p.m. Ivana se muere de sueño. Margarita se la lleva a acostarla. Se duerme temprano. Converso un rato con mis papás, juego con Canuto, lo saco a pasear.

10.00 p.m. Me voy a dormir, me muero de sueño. Entro al cuarto de Ivana que duerme tranquilamente en su cuna. Parece un angelito… Lo es. Chau bebé. Duerme tranquila, mamá te ama, papá te ama…Hasta mañana… mañana será otro día igual. Ah no, mañana es sábado.

05.50 a.m. Ahí están los cerros de nuevo… Hoy es sábado. Margarita se va temprano y yo soy toda para mi hija el fin de semana.

06.30 a.m. Ivana ya tomó su leche y ahora estamos sentadas frente a la PC. Ivana le sonríe a la imagen de su papá a quien ve por la webcam. Su papá la saluda desde Santiago, le dice que ha crecido mucho, que la ama y que la extraña… Ella lo escucha y sonríe… Yo trato de entender… No, mejor ni lo intento… mejor sigo viviendo un día a la vez.

Hace tres meses que vengo viviendo un día a la vez.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Y se va el 2008...

Es curioso, hace exactamente un año, el 31 de diciembre del 2007, mientras coordinaba los últimos preparativos de la fiesta de Año Nuevo que se celebraría en mi casa, pensé que el año 2008 iba a ser el mejor año de mi vida. Recién me había enterado de mi embarazo hacía un par de semanas, y ese dulce secreto me hacía presagiar un 2008 maravilloso.

Ahora, un año después pienso si realmente lo fue. De hecho nació mi hija en agosto así que podría decirse que en el 2008 tuve el día más feliz de mi vida y ese único y maravilloso hecho lo hace un año sumamente especial.

Pero todo lo demás??? Ahí nomás, sin dar mayores detashes. Realmente si quitamos el hecho de mi embarazo y el nacimiento de Ivana, fue un año muy malo. Malo malísimo. Y el 2009 se viene muy incierto, envuelto entre negros nubarrones.

A veces pienso que la felicidad no existe, y que la vida te da algunas cosas sólo para quitarte otras. Por momentos pienso que tengo todo para ser feliz, que la felicidad está ahí sonriéndome al alcance de mis dedos pero cuando estiro la mano para alcanzarla esta me hace el quite, retrocede, no me deja llegar a ella. La vida es bien perra a veces.

Y así pasan mis días, la sonrisa de mi hija es lo que me hace levantarme todas las mañanas y vivir para ella y sólo para ella para no pensar en el futuro, en lo que se viene. Vivir un día a la vez mientras espero algo, una señal que me diga que aún hay esperanzas, pero esa señal la veo borrosa, casi inexistente.

Que el 2009 sea mejor para ustedes.

viernes, 3 de octubre de 2008

Pienso, luego opino

Recientemente me he enterado que dos buenas amigas están embarazadas. Eso me pone muy feliz y abrigo la esperanza de que tengan niñitas para que Ivana forme su collera. Para ambas amigas este sería su segundo bebé, así que se podría decir que empieza la nueva racha de embarazos y bebés en el grupo.

Pero claro, como suele suceder, la presión se hace presente. La típica en un grupo de casados es preguntarle al soltero “Y tú para cuando??” o a la soltera "Ya pues, que se te pasa el tren” . O en grupo de casados con hijos decirles a los casados sin hijos “ Y ustedes para cuándo el bebé?? Ya pónganse las pilas” o en un grupo de casados con dos o más hijos decirles a los casados con un solo hijo: “ Y cuándo piensan tener el hermanito?? No dejen pasar mucho tiempo eh??”

Puaj…

Todas estas frases son dichas con las mejores intenciones, cierto… es más, reconozco yo haberlas dicho en alguna oportunidad hace mucho tiempo y en una galaxia muy, muy lejana. Pero dejé de hacerlo…

¿Por qué ese cambio de actitud? Pues simplemente me di cuenta que hay situaciones en las que es mejor no opinar tan alegremente sin conocer bien el fondo del asunto. Y aún conociéndolo, los temas personales son eso precisamente, personales y por más amigos que sean no me considero con autoridad para opinar y dictaminar qué puede ser mejor o peor para unas vidas que no son la mía. Sobre todo si nadie ha pedido mi opinión.

No es un secreto, pues lo he contado en este blog, que yo tuve problemas para quedar embarazada, estuve más de dos años buscando embarazarme y finalmente lo conseguí gracias a un tratamiento de fertilidad sin el cual no tendría hoy a mi Ivanita. Durante más de dos años viví todos los meses pendiente de que esta vez sí sea el mes premiado y cada vez me llevaba una nueva desilusión. Fue heavy, fue triste, fue frustrante, creo que sólo quien haya vivido la infertilidad puede entender lo doloroso que es. Y mientras tanto alrededor mío mis amigas se embarazaban alegremente e iban naciendo niños, me iba llenando de sobrinitos postizos y yo nada de nada. Y lo peor de todo era cuando la gente nos preguntaba “ Y ustedes cuándo piensan tener hijos??? Ya pues apúrense!! Se están quedando, eh?”.

Dependiendo del humor que tuviera en el momento yo optaba por sonreír diplomáticamente e ignorar el asunto aunque por dentro quisiera llorar, o también podía ser sincera y decir que sí queríamos tener hijos, que estábamos buscando el embarazo pero que todavía no pasaba nada. Y ahí venía toda la recatafila de consejos, empezando por el más popular de todos: “Relaaaaaaaaaaaaaajense, tienen que relajarse y ya ven cómo al toque te vas a embarazar”. Sí claro, y dónde venden el chip para relajarse me pregunto. Crees que es tan fácil relajarse cuando llevas años tratando de embarazarte sin resultados y cuando caminas por la calle, o ves tele o en cualquier lado ves miles de niños y mujeres embarazadas?? Además si el embarazo depende de cuán relajados estemos, pues, entonces no habrían embarazos como consecuencia de violaciones, no creen??

Otra: “Váyanse de viaje!!! Tengo unos amigos que se fueron a una isla tropical de vacaciones y cuando regresaron ella estaba embarazada”. Bueno a mí me gustaría saber dónde queda esa milagrosa isla de la fertilidad de la que regresas embarazada. Por lo pronto yo cuando viajé a Brasil juraba que regresaba embarazada pero lo único que traje conmigo fue un pinche virus tropical que me tuvo enfermísima durante una semana.

Otra más: “Tiren todo el día!!! Mañana tarde y noche!! Total nada pierden y si no resulta por último la pasaron bien.” Claro, suena bien pero no siempre es tan divertido como parece, sobre todo si tu mente sólo está puesta en los días fértiles y en la fecundación. O por último decirle a una pareja en la cual ella no tiene trompas y él tiene azoospermia que “tiren todo el día” es un tip totalmente inútil. Esta pareja sabe que su única opción de lograr un embarazo es una fecundación in vitro, para ellos hacer el amor y engendrar un hijo no tienen ninguna relación.

Por supuesto que todos estos consejos son dichos con la mejor de las intenciones y en el momento se agradecen pero muchas veces sólo contribuyen a aumentar la ansiedad y la angustia. Por supuesto que si a mí me decían que dar tres vueltas a la manzana calata y después pararse de cabeza en el jardín bajo la luna llena iba a mejorar mi fertilidad, pues lo hacía, así llega una a desesperarse. Una amiga me dijo que el día que ella se embarazó se había tomado con su esposo una botella de champán con sabor a fresa. “Y era un champán chileno, seguro que lo encuentras por allá” Bueno pues lo busqué, no lo encontré pero no sé que hubiera pasado si me lo hubiera tomado, probablemente me hubiera mandado la bomba de mi vida pero no creo que hubiera quedado embarazada.

De verdad que a la larga yo pienso que en mi embarazo se juntaron varios factores, por un lado la ayuda médica, por el otro mi reencuentro con Dios y la Virgen, las oraciones a santos milagrosos, algunos amuletos de la fertilidad y los consejos de la abuelita. Ya alguno tenía que ligarme no?? Y sé que todos aquellos AMIGOS que me dieron tips, hayan sido disparatados o no, lo hicieron con el mayor de los cariños, aunque a veces escuchar sus consejos me haya puesto triste. Y pongo AMIGOS así con mayúscula porque pienso que en estos temas tan delicados tú agradeces los consejos de tus amigos, así no sirvan de mucho, pero no quieres ni saber la opinión de gente desconocida o gente con la que no tienes mucha confianza. Porque son temas íntimos, son temas dolorosos, son temas personales.

Por eso ahora, aunque me río, me perturba un poco cuando veo que le hacen cargamontón a una pareja de amigos que tiene una hijita de 4 años pero todavía no están buscando el segundo hijo. Y quién sabe de repente nunca lo busquen, es decisión de ellos. Y por eso me perturba y me incomoda demasiado cuando me dicen, a mí que acabo de dar a luz hace menos de dos meses, que cuándo voy a buscar el segundo hijo. Y me molesta que cuando les digo que no tengo pensado tener otro hijo me digan que “uno es ninguno”, o que “los hijos únicos se crían malcriados y engreídos”, o cualquier argumento por el estilo.

Basta por favor.

No considero que Ivana sea “ninguna” y de sus padres dependerá que no crezca malcriada ni engreída. Y si algún día mi esposo y yo cambiamos de opinión será porque así lo decidimos nosotros dos, no porque nadie externo nos haya convencido con sus argumentos. Siento que mi familia de tres está completa (bueno, de cuatro incluyendo a Canuto), así soy feliz y dichosa. Me costó mucho tener a Ivana y no quiero pasar por todo el proceso de nuevo, tengo 36 años y no quiero tener hijos al borde de los 40 y por último no sé que hago dando justificaciones cuando la decisión es sólo mía y de mi esposo.

Sorry si parezco molesta pero la verdad es que sí pues, me molesta el tema. Por eso ahora prefiero, como dice el título del post, pensar bien antes de opinar porque puedo estar metiendo la pata y tocando fibras sensibles. Así que por favor, no me vayan a preguntar para cuándo el hermanito, ya???

viernes, 13 de junio de 2008

Slow Motion

En estas últimas semanas, desde que regresé de Lima, siento que mi vida transcurre muy lentamente. Tiene que ver con el hecho de que ahora me tomo mi tiempo para todo, hasta para bloguear.

Obviamente el hecho de cargar una panza de siete meses influye bastante en la lentitud y pesadez de mis movimientos. Antes subía los tres pisos de mi casa pisando los escalones de dos en dos. Ahora voy despacio y llego arriba con la lengua afuera. La explicación es que la bebe presiona el diafragma lo cual hace más difícil respirar. Pucha, de hecho que lo hace difícil, y eso que antes fumaba y ahora que dejé de fumar me falta el aire para todo. Y ni hablar de bajar las escaleras. Despacito, peldaño a peldaño y bien agarradita. Cuando tenía 12 semanas de embarazo, era febrero, aún no tenía panza y nadie notaba que estaba embarazada, iba bajando feliz las escaleras con mis sandalias de taco cuando en eso me resbalo horriblemente y me voy para atrás. Agarrándome de las paredes logré amortiguar un poco el golpe, pero igual caí sentada fuertemente y me empezó un dolor agudo en el vientre bajo. Sentada en los escalones lloré un buen rato aterrorizada con el golpe y esperando lo peor. Al día siguiente tenía una ecografía y cuando vi al pequeño embrioncito con su corazón latiendo normalmente recién pude respirar tranquila. Llegué a la casa y guardé todos los zapatos de taco al fondo del closet. Mejor evitar riesgos. Y desde ahí me fijo muy bien al bajar las escaleras.

Dormir es otro tema, ya que las piernas se me acalambran y tengo que inventar posiciones con las almohadas para sentirme más o menos cómoda para conciliar el sueño. Yo siempre he sido de dormir boca abajo con la carota enterrada en la almohada, ahora no hay forma de ponerme boca abajo por la panzota, tengo que dormir forzosamente de costadito porque boca arriba me ahogo. Y levantarse de la cama es otro drama. Me cuesta. Tomando en cuenta que en siete meses he subido casi diez kilos, más los aproximadamente 4 kilos que subí antes de quedar embarazada y los kilos que seguiré subiendo en estos dos meses que faltan que supuestamente son en los que más engordas, yo creo que cuando llegue a los 9 meses necesitaré una grúa para levantarme de la cama.

La verdad es que todo esto suena a queja pero no me estoy quejando. Sé que estas molestias son parte del circo, me siento una papa rellena total pero confío en tener suficiente fuerza de voluntad para perder los kilos ganados poco a poco cuando nazca mi hija. Al menos mi examen de tolerancia a la glucosa salió bien, yo que andaba medio preocupada por lo de la diabetes gestacional. No tengo diabetes pero sí estoy medio anémica. Pero no parezco anémica para nada, tener un poco de anemia es la historia de mi vida, siempre he sido de tener la hemoglobina baja, Drácula se moriría de hambre conmigo, pero en este caso, estando embarazada debo cuidarme un poquito en la alimentación y tomar suplementos de fierro.

Mis días están así, sin mayor novedad, súper tranquilos. Casi ni salgo de mi casa, a no ser que tenga que ir al doctor o a hacer algún pago o compra. Por lo general me quedo en casa bien resguardadita del frío y a lo mucho voy al parque un rato en las tardes a pasear con Canuto. Mi día se va entre las cosas de la casa en las cuales trato de no esforzarme demasiado, leer blogs un rato, participar en un foro en el que estoy metida hace unos meses (ya les contaré de eso en otro momento) e ilustrarme todo lo posible sobre crianza de niños recién nacidos y etecé. Todo esto amenizado por música prenatal que supuestamente estimula y desarrolla el cerebro de los bebés desde que están en la panza. Así que todo el día me la paso escuchando música clásica, y las versiones para bebés de las canciones de U2, Sting, Bob Marley, Coldplay, Calamaro, Elton John y varios más. Hasta tengo un CD de música peruana para bebés que conseguí en Lima, así que Ivanita aprenderá a bailar marinera antes que cueca (obvio con los dos papás peruanos). Esto en la casa nomás porque cuando voy en el auto sí pongo música normal “de adultos”, es un trato que he hecho con Ivana desde ahora, mientras manejo nada de Barney ni de canciones infantiles porque me estresan, en la casa todo lo que quiera, pero en el auto de mamá, mami decide la música. Veamos si Ivana acepta mi trato cuando tenga dos años.

Siento que estoy en un momento de reflexión e introspección. El hecho de que muy, muy prontito tendré a una personita que dependerá totalmente de mí hasta para alimentarse me parece maravilloso pero me asusta un poco también. Y estoy viviendo lentamente pero igual los días pasan rápido.

Recuerdo cuando inauguramos la casa, a principios de noviembre. Ese día hicimos un almuerzo con nuestros amigos, y una amiga llegó feliz y emocionadísima a contarnos que estaba dichosamente embarazada de un mes y medio. Todos nos alegramos y felicitamos a los futuros padres. Yo abracé a mi amiga, a quien quiero mucho por cierto, sintiéndome feliz por ella pero al mismo tiempo sintiéndome inmensamente desdichada por mí. Ese día, mientras le enseñaba la casa nueva y veíamos el cuarto vacío que estaba reservado para el bebé que no quería llegar a nuestras vidas, le pedí que me contagie, a ver si se me pegaba el embarazo a mí también. Mi amiga fue eficientísima con el contagio pues menos de un mes después quedé embarazada.

Esta amiga ha dado a luz hace unos días un hermoso niño. No puedo creer que ya nació su hijito, todo ha sido tan rápido, éramos las dos embarazadas del grupo y ahora ella ya tiene a su pequeño en brazos. Mientras veía a ese diminuto ser humano tan hermoso, tomé en cuenta que en apenas dos meses más yo también iba a estar así. Internada en la misma clínica, mirando a mi pequeñita recién nacida. Y confieso que me dio algo de miedito, la verdad es que siempre que ha habido algún cambio en mi vida he sentido miedo, y el cambio que se me viene es muuuy grande. Pero es un cambio lindo en todo caso así que no me queda otra que ser valiente.

Por lo pronto ya me inscribí en la clínica para varios talleres sobre el parto, post parto, lactancia y etecés. Ya me imagino la cosa, varias mujeres con las barrigas a punto de reventar, muy aplicadas tomando nota de todo lo que los doctores nos cuenten para que a la hora de la hora con los nervios se nos olvide todo. Pero bueno, algo se me quedará e iré matando el tiempo que falta para el nacimiento de la bebe aprendiendo algo que pueda servirme.

Igual todavía queda mucho por hacer. Todavía no hemos comprado la cuna, el cuarto de la bebe está casi terminado de pintar pero faltan colgar las cortinas todavía. Tengo que lavar su ropita pero primero esperaré a tener la cómoda para ir guardando la ropa limpia. Hay que aprovisionarse de pañales, biberones y etecés, hay que preparar el maletín que se llevará a la clínica, miles de cosas pero todavía hay un par de meses para hacerlo. La cuestión es que sé que esos meses van a pasar rápido, mientras yo me muevo cada vez más lento.

En estos últimos posts sólo les he hablado de mi embarazo, espero no aburrirlos pero la verdad es que en mi vida no está pasando mayor cosa. Aparte es una etapa súper importante y el hecho de escribir como me siento de repente me sirve de recordaris de acá a algunos años en que Ivana ya esté grandecita, yo esté flaca y regia nuevamente (jaaa) y ya hasta me haya olvidado que se sentía estar embarazada.

Así que aguántenme si es que no tengo otro tema para contarles ya??

jueves, 17 de abril de 2008

Reflexiones pre-maternales

Ahora que seré mamá en un futuro muy, muy próximo, le estoy dando mayor atención a los niños de mi alrededor. Los niños siempre me han gustado, me parecen unas criaturas adorables cuando están bien educados y se portan bien. Pero si son malcriados, pataleteros, irrespetuosos y berrinchudos pierden automáticamente ante mis ojos la categoría de niños lindos y se convierten en critters.

Y me entra la duda. ¿Cómo hacer para que tu hijo nunca pero nunca de los jamases se convierta en critter?? Es responsabilidad única de los padres o más bien tiene mucho que ver con el carácter del niño?? O es una combinación de ambas cosas?? Y si fuera así, ¿cuál de esos dos factores pesa más?

El domingo se nos complicó un poco ir a misa a la iglesia a la que acostumbramos, así que tuvimos que escuchar misa en una iglesia que queda cerquísima a mi casa, a la cual nunca habíamos ido. La comuna (distrito) en la que vivo es relativamente joven así que el 99.9% de los asistentes a la misa eran parejas jóvenes con hijos chicos. Yo calculo que el 30% de los que estaban eran niños entre 0 a 10 años.

La misa era un escándalo, por más que el cura tuviera un micrófono, por momentos no lograba escuchar lo que decía. Todos los niños gritaban, jugaban, corrían y berreaban al mismo tiempo. Y no hablo sólo de bebes que lloran que en fin, eso es algo a veces inevitable. Hablo de niños de 8-10 años que sin tener el menor respeto por la misa habían hecho su fiesta en la parte de atrás de la iglesia y corrían y hacían escándalo a sus anchas sin que a los papás se les ocurriera decirles nada. Había un niño que corría, otro niño que desde arriba llamaba a su mamá, otros que reían estrepitosamente. En verdad que en ese momento me pareció que la lectura más apropiada hubiera sido cualquiera referente a Herodes.

Al finalizar la misa, en el momento de los avisos parroquiales, un vecino anunció que habían unos cuantos scouts dispuestos a distraer a los niños en la parte de afuera de la iglesia, porque como en la iglesia se aburren y hacen escándalo, mejor es que los papás se los encarguen a los scouts para que ellos se ocupen de distraerlos. Realmente esta me pareció una medida tipo parche. Es decir, si mi hijo no es capaz de quedarse quieto y yo como padre no he sido capaz de enseñarle respeto a la misa y que hay un lugar para cada cosa, entonces mejor que se vaya afuera a jugar con los scouts, que ellos se encarguen. O sea, es una medida que quizá de más tranquilidad a la ceremonia pero no arregla el problema de fondo.

Yo pienso que al niño se le debe enseñar a respetar, y si a pesar de eso se le ocurre hacer escándalo donde no debe, pues en ese momento lo saco de la iglesia y afuera ya veo el resondrón que le meto pero de ninguna manera dejaría que incomode a las demás personas. El domingo los papás de los más frescos, con ellos no era.

El lunes vi en la tele algo que también me llamó la atención. Resulta que estaban tocando el tema de estas escolares norteamericanas que le sacaron la mugre a una de sus compañeras y después subieron el video a youtube. Resulta que por acá también se habían dado varios casos por el estilo, sobresaliendo un caso de un colegio de mujeres en Calama (al norte) donde también había una bronca por el estilo grabada. Entonces, salió un especialista en no se qué, la verdad (todavía estaba medio dormida, eran las noticias de la mañana) que dijo que la culpa de estas peleas la tenían la infraestructura de los colegios, ya que abundaban los lugares solitarios y oscuros y eso motivaba a los alumnos a trompearse porque ahí nadie los iba a ver. Juat?? O sea que si un día voy caminando por el colegio y paso por un lugar apartado y oscuro patapúfete le voy a tirar un combo a mi amiga simplemente porque se que nadie me va a ver?? Me pareció una roca su explicación, si los alumnos no saben canalizar bien su agresividad no es culpa de la arquitectura del colegio, hay que analizar ahí bien qué factores juegan, pero en todo caso más es el problema del alumno, de la educación, de los padres, del entorno y etecé que de la infraestructura del colegio.

Y hay padres muy desinteresados realmente. Al frente de mi casa vive una niñita que siempre me toca el timbre para jugar con Canuto. Canuto ya la conoce y le ha agarrado cariño. El problema es que esta niña todo el día está en la calle. En vacaciones escolares la veías montando bicicleta desde las 9 de la mañana hasta bien entrada la noche. Y la mamá, bien gracias. El otro día me tocó el timbre a las 10 y media de la noche y tuve que decirle que Canuto ya estaba durmiendo, era mentira pero no me parecía que una niña de 8 años esté en la calle a esa hora. El condominio en el que vivo es súper tranquilo pero igual era un día de semana, al día siguiente había que ir al colegio y esa niña ya debería estar acostada o en todo caso dentro de su casa con sus papás, no montando bici en la calle y tocándole la puerta a los vecinos. Me da pena realmente.

Entonces ahí me puse a analizar la tremenda responsabilidad que se me viene y se les viene a todos los que serán padres en un futuro. Tienes una personita que va a absorber todo lo que digas y hagas, de los valores que le inculques y de la calidad de tiempo que le dediques dependerá mucho como sea su vida futura. Pero a la vez me pregunto, ¿y si por más que te esfuerces, el carácter rebelde del niño no asimila tus enseñanzas? Les juro que se me paran los pelos de sólo imaginármelo. Por lo pronto Ivana ya está advertida que al primer berrinche que haga en misa la dejo en la casa con Canuto. Aunque como dice mi mamá, seguramente para ser consecuente con mi karma esta enana me va a salir traviesísima. Bueno, traviesa lo acepto, pero malcriada y berrinchuda, no por favor!!

viernes, 30 de noviembre de 2007

Yoga para el alma

Algunas veces los problemas te superan, a todos nos ha pasado, no?? Qué hacer en estos casos?? Pues respirar hondo, contar hasta 10 y seguir para adelante nomás. Si es necesario llorárselo todo, pues se llora, ya depende de cada uno.

Si crees en Dios, pues a rezar mucho, tener fe y encomendarte a todos los santos. Si no crees pues igual, a tener fe en ti mismo. Buscar ayuda, ubicar gente que esté pasando por lo mismo que tú es un buen punto de apoyo.

Pero hay algo más que puedes hacer por tu mente, tu cuerpo y tu corazón partío: Yoga. Así es, el yoga es buenísimo para bajar las neuras, relajarse, dejar tus problemas en la puerta y echarle tierrita por un buen rato. Y si es yoga con un fin específico mejor. Sabían que el yoga puede ayudar a combatir ciertas enfermedades o dolencias??? Así es señoras, señoritas y caballeros, la mente es poderosa y las buenas vibras también. Y si por último tu enfermedad o dolencia no se logra curar con el yoga, pues al menos tu mente y tu alma quedan un poco más sanitas después de tanto dolor.

Ayer fui a mi primera clase de yoga. Y me llené de buenas vibras, conocí muchas nuevas amigas con muchas cosas en común, medité, dejé las penitas escondidas por un buen rato y lo más importante, recuperé la fe que se me estaba queriendo escapar de las manos. El yoga cura, sana y relaja. Después del yoga supe que todo iba a estar bien.

Así que señores, ya saben, el yoga es lo máximo.

Y muchas gracias de todo corazón, a los que se preocuparon por esta blogger. A veces las palabras también curan.

lunes, 14 de mayo de 2007

Reconectándome

Pasaron rápido estas dos semanas, y estuve tan ocupada que ni tiempo tuve de bloguear, ni de revisar blogs, ni nada. Ni de peinarme.

Como ya les había contado, mis papás estuvieron de visita por acá, mi papá se quedó una semana y mi mami recién se fue el domingo tempranito, buuuu. Pero recibí el día de la madre con ella, y le di un abrazote que espero que haya compensado en algo los tres últimos días de la madre que pasé sin ella.

A la visita de mi mami se sumó la de una amiga muy querida de toda la vida con su mamá, que dicho sea de paso también es amiguísima de mi mami, así que los últimos días hemos estado las cuatro paseando por aquí y por allá, y yo por supuesto de anfitriona haciéndoles el city tour. Es más, he hecho city tours tantas veces que estoy pensando ofrecerme de guía turística, así que si tienen algunas amigas que viajen a Santiago, pásenme la voz, que yo las puedo llevar a pasear, llevarlas de shopping, e indicarles los mejores tips de la ciudad, ja, ja…

Pero ya se fueron, y ahora me quedan los lindos recuerdos, las fotos de la visita y la esperanza de que no pase mucho tiempo para que vuelvan a estar por acá. Hoy de nuevo estoy en mi casa solita, sentada en la PC, sin bulla y con la compañía de mis peces y mis plantas. Bueno, esa es mi vida, no me quejo, este año no pude tener una mejor celebración de cumpleaños así que he empezado bien, y lo mejor es que unos problemillas médicos que me estaban fastidiando hace meses desaparecieron lo cual me llena de felicidad y optimismo y me hace tener fe en las buenas vibras y la intervención divina. Los milagros si existen!

Y así empiezo esta nueva semana, contenta y tranquila y reanudando cosas que dejé de lado estas dos semanas. Una de ellas leer sus blogs así que allí voy, acabo de abrir el G Reader y tengo 298 posts por leer, sospecho que me voy a demorar un poquito.

martes, 24 de abril de 2007

10 cosas que he descubierto el último año

1. Que uno puede estar en los mid thirties y sentir que todavía le falta mucho por vivir, pero al mismo tiempo la certeza de que a esa edad ya debería haber vivido muchas otras cosas dejan un cierto sabor de fracaso y estancamiento.

2. Que ya estoy en la terrible edad en la que es imposible salir a la calle con la cara lavada. Tengo que ponerme aunque sea un poquito de maquillaje si no quiero correr el riesgo de espantar hasta al gato del vecino.

3. Que el matrimonio debe ser la empresa más difícil que los seres humanos emprenden y tener éxito en esta requiere de mucha dedicación, comprensión y de dosis desmesuradas de amor.

4. Que el haber empezado a manejar después de los 30 me pone en total desventaja ante los que conducen desde muy jóvenes. Jamás seré tan osada, no dejaré de sujetar el timón fuertemente con las dos manos y ya está decidido que el próximo auto tendrá que ser de suspensión alta para no seguir reventando las llantas.

5. Que conocer personas por Internet no necesariamente implica que te vas a exponer a degenerados, violadores o conflictuados. Por el contrario, he descubierto que realmente se puede hacer grandes amigos por este medio, que incluso a veces sientes más cercanos que tus amigos de la “vida real”.

6. Que el hecho de escribir sobre mi vida y sobre lo que me pasa es un paliativo contra la soledad. Recibir comentarios en mi blog me hacen sentir acompañada y me encanta leer sus opiniones y consejos.

7. Que nunca es tarde para aprender y descubrir nuevas cosas que le pongan color a la vida y estimulen un poco el cerebro y la creatividad.

8. Que a veces no importa cuanto entusiasmo o empeño le pongas a la búsqueda de tus sueños, ya que hay factores externos contra los cuales te estrellas y te impiden avanzar. Pero la clave está en seguir avanzando y estrellarse cuantas veces sea necesario.

9. Que la salud es un bien invalorable y hay que cuidarla mucho ya que nadie está libre de pillar alguna enfermedad indeseable que te limite la vida, te corte las ilusiones y te haga pensar cosas horribles sobre el futuro.

10. Que si miro hacia atrás y pudiera cambiar algunas cosas de mi vida de repente lo haría pero cuando pienso en las experiencias que he vivido y me doy cuenta que estas me han convertido en la persona que soy actualmente, cambio de opinión. No cambiaría nada, ya que a pesar de todo me sigo gustando a mí misma, y creo que eso es lo más importante.

Y nada, esa fue una reflexión pre-cumpleañera antes de los 35.

miércoles, 18 de abril de 2007

Permiso para sentir


“La nostalgia surge siempre de lo irrecuperable, pero posee al mismo tiempo una asombrosa carga de vida latente que la hace mucho más compleja que el recuerdo. Este, en efecto, sólo puede ser bueno, malo, regular o indiferente, y, a lo más, alegre o doloroso. Pero está ahí, existe mientras no se lo trague el olvido. La nostalgia, en cambio, nos invade cuando el hecho que la motiva es irrecuperable o irremediable. O cuando fue mal vivido, vivido a medias o mal comprendido.”


Confieso sin roche alguno amar locamente a Alfredo Bryce. Desde que leí “Un Mundo para Julius”, cuando tenía 13 años, mi devoción por él se vio asegurada. Y este amor se incrementó al leer “La vida exagerada de Martín Romaña”, “Tantas veces Pedro” o “No me esperen en Abril”, entre otros más. Su ternura y su fina ironía me cautivaron totalmente hasta el día de hoy.

Últimamente el querido escritor ha estado recibiendo acusaciones que ya muchos conocemos. Yo me enteré tarde de la noticia (la culpa de todo la tiene la PC que se malogró) y no puedo negar el haber sentido una profunda tristeza. Mi dios se me cayó por un momento, pero en todo caso habría que separar al escritor del ser humano. Haya hecho lo que haya hecho, con plagio o sin plagio, nadie le quita el haber escrito unos libros geniales y entrañables, y la sola insinuación de que también aquellos libros tengan algo de plagio me parece mezquino. En fin, la idea de este post no era tocar este tema porque ya se ha hablado bastante al respecto y no tengo mucho que aportar además de mi infinita sorpresa-tristeza.

Siempre he querido conocerlo personalmente, y una vez casi lo logré. Era el año 1999, y Bryce acababa de hacer su tan celebrado retorno al Perú después de 35 años viviendo en Europa. En ese entonces yo trabajaba en el noticiero de un canal de televisión y mi horario de trabajo terminaba a las 10 de la noche al finalizar el noticiero. Pero ese día decidí quedarme, ya que después del noticiero venía un conocido programa de entrevistas y esa noche el invitado sería Bryce. Yo había llevado mi ejemplar tantas veces leído de “Un Mundo para Julius” y estaba totalmente decidida a no salir del canal hasta meterle letra a Bryce y conseguir una firma para mi libro.

Cuando finalmente Bryce entró al estudio, mis planes se vieron frustrados. Parece que ese día se tomó unos cuantos vodka tonics de más (todos sabemos de qué pie cojea nuestro escritor) y llegó al canal en estado deplorable ayudado por dos señoras. Imposible acercarme a él en ese estado, sobre todo cuando intentaron darle agua y ponerle un poco de maquillaje en un vano afán de revivirlo para la entrevista que se realizaría en 5 minutos.

Y empezó la entrevista, y fue un fracaso total, el conductor del programa no le pudo sacar más de dos palabras coherentes a Bryce y la entrevista que estaba planificada para que dure el programa entero sólo pudo durar un bloque. En el corte comercial las señoras se tuvieron que llevar al escritor prácticamente cargado, y yo me tuve que ir a mi casa con mi libro tan sin firma como llegó y muriéndome de pena.

Años después, sería el 2004 o 2005, estaba yo en el aeropuerto de Lima dirigiéndome a la sala de embarque donde tomaría mi vuelo para regresar a Santiago, cuando en eso lo vi. Estaba sentado en uno de los cafés del aeropuerto, conversando con una señora, su esposa de repente, no se… Me quedé inmóvil, paralizada mirándolo y decidiendo qué hacer. En ese momento no tenía ningún libro suyo conmigo así que el pretexto de la firma no me iba a funcionar. Y entonces me sentí Julius, Martín Romaña y Manongo Sterne. Me vino una timidez total y absoluta y visualicé el momento en que yo, roja como un tomate me acercaría a saludar al escritor, y éste tan tímido como sus personajes me miraría con cara de “Y esta quien es que viene a interrumpir mi agradable conversación”, que decidí no hacer nada, le di una última mirada a mi ídolo de ídolos y seguí caminando hacia mi sala de embarque, snif.

Esa fue la triste historia de mis encuentros frustrados con mi escritor favorito. Y para variar me salí del tema ya que lo que yo quería es contar que recién terminé de leer la segunda parte de sus antimemorias “Permiso para sentir”. Este libro es del 2005 así que lo leo re tarde y seguro muchos de ustedes ya lo leyeron pero igual quería opinar al respecto.

El libro se divide en dos partes. En la primera sigue la línea del primer tomo de sus antimemorias “Permiso para vivir”, publicada en 1993. Es decir, anécdotas de su vida, de su niñez, de sus amigos, narradas separadamente y en orden aleatorio. Una especie de blog digamos, siempre con el toque de humor, ironía y ternura que caracteriza al escritor.

Pero lo que me tocó hondo fue la segunda parte. En esta narra su regreso al Perú en 1999 luego de su larguísima estadía en Europa, sus impresiones sobre cómo encontró el país después de su ausencia y la sorpresa y desazón que sintió al llegar a un Perú tan distinto del que dejó en los 60´s.

Es una narración que lleva mucho de amargura y de denuncia con nombre y apellido de algunos personajes limeños. También hay mucha crítica política, le da con palo al gobierno de aquellos años (el recordado Fujimontesinismo) lo cual me sorprendió sobremanera, no por su postura política en sí, sino porque Bryce siempre se había mantenido medianamente apolítico en sus libros. Sentí inclusive al leerlo una cuota de cinismo, de menosprecio por la nueva Lima del siglo XXI. Si bien la ironía siempre ha sido un recurso que ha caracterizado a Bryce, esta vez la sentí amarga, áspera.

Pero no deja de ser interesante como una persona se puede pasar más de tres décadas fuera de su patria, extrañándola a muerte y viviendo diariamente con la nostalgia, y en el momento de regresar se sienta perdido, extranjero en su tierra, un apátrida.

Y me hace preguntar qué tan fuerte puede ser el desarraigo, qué tan difícil es regresar a la patria después de cuatro años, diez años, treinta años… y sentí miedo y sentí pena y sentí desazón pero sobre todo sentí nostalgia.

Y ahí entendí por qué Bryce le puso ese título a sus antimemorias.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Hermanito

Que difícil escribirte unas palabras sin caer en el típico discurso maternal de hermana mayor. Quizá porque siempre fuiste el chiquito, el hermano menor, el engreído, quizá por los 11 años que nos llevamos de diferencia… Abismo generacional que siempre marcó nuestra relación más como de mamá-hijo que como hermana-hermano. Pero lo cierto es que hace tiempo dejaste de ser un niño, ya eres un adulto que empieza a vivir, a descubrir y a labrarse su propio camino.

Me siento muy feliz de tenerte acá en Santiago, se que el tiempo pasa súper rápido y ya mañana tempranito partes para Buenos Aires. Los días se me han hecho cortísimos pero igual he disfrutado cada instante que he compartido contigo.

Ayer cuando estábamos conversando y tomándonos unas copitas de vino me di cuenta cómo has crecido. Ya no eres el niño de hace algunos años, tienes tus ideas, tus convicciones, tus metas y esa cuota de rebeldía que siempre te ha caracterizado. Me alegro saber que de una forma u otra yo contribuí en algo a formarte esa actitud rebelde. Cuando tú tenías 10 años yo estaba en mis veintes y también tenía la necesidad de diferenciarme del resto. Tú eras un niño que todo lo absorbía y en cierto modo como que te serví de inspiración. Y no es que lo piense yo, tú me lo has confesado ayer y eso es algo que me causa una pequeña satisfacción. Yo quizá he perdido esa frescura con los años, porque mal que bien siempre terminas adaptándote al sistema, pero tú eres joven y entiendo perfectamente tu necesidad de hacerte notar, porque yo también la viví.

Ahora te vas a Buenos Aires, a estudiar, trabajar y empezar una nueva vida… Creo que estás en toda la edad de hacerlo, son nuevas experiencias que te van a fortalecer mucho… Quizá sea difícil al comienzo y te lo digo con absoluto conocimiento de causa, tú bien sabes cuánto me costó acostumbrarme a vivir en Chile, pero a la larga todo esto te va dar mundo, te va a hacer madurar, te va a volver más independiente. Ya no vas a tener a papi y mami cerca para que te solucionen la vida, ahora vas a ser tú y solamente tú. Y eso a veces es duro, no todo va a ser un vacilón, quizá algunas noches mires al cielo y te sientas perdido, quizá se te forme un nudo en la garganta si por casualidad escuchas música peruana… es comprensible y es humano, pero no te dejes vencer, cuando sientas que la pena y la nostalgia te invaden, respira hondo y sigue para adelante, solo haciéndote fuerte podrás lograr lo que te has propuesto.

Ya te lo había dicho antes pero siempre, siempre siéntete orgulloso de ser peruano, ya?? Si alguien te pregunta sobre el Perú tu cuéntales lo mejor que tiene nuestro país, cuéntales lo hermoso que es, lo cálida que es su gente, lo rica que es su comida, lo maravillosas que son sus playas, sus montañas, las hermosas sierras, fértiles tierras, cumbres nevadas, ríos, quebradas, es mi Perú. Tú te estás convirtiendo en un representante de nuestro país, eso siempre tenlo presente. Por favor no vayas a terminar hablando como argentino, sé que es un acento súper pegajoso, pero trata de conservar tu acento peruano, es difícil pero no imposible, yo llevo tres años y medio en Chile y dentro de todo mi acento sigue siendo peruano, es difícil hablar distinto al resto, pero trata de hacerlo.

Y nada, caí en el discurso de mamá nuevamente… Vive, goza, estudia, conoce gente, aprovecha al máximo esta nueva experiencia que te da la vida. Y si algún día sientes que quieres regresar al Perú, hazlo, pero ya con la experiencia de vivir fuera, con el plus que te van a dar los cursos que vas a estudiar, con una actitud más madura, más adulta y más independiente.

Cuídate mucho hermanito, se feliz, pinta tus jirafas donde te permitan hacerlo y nunca olvides que tienes una familia que te adora. Yo vivo hace tiempo lejos de la familia y quizá me sea más fácil para mí ver tu partida. Pero nuestros papás y nuestra hermana en Lima ya te deben estar extrañando horrores y por momentos quizá a ellos se les haga más difícil tu ausencia que a ti. Siempre mantente en contacto, no te pierdas y ya sabes que eres bienvenido cuando quieras a mi casa, y prepárate porque seguramente en cualquier momento te caigo por allí.

Te envío un beso, un abrazo y una bendición, seguro lees esto cuando estés en Buenos Aires, lo prefiero así porque ya me estoy preparando para acompañarte mañana al aeropuerto y sé que te voy a despedir con una sonrisa, pero después se me va a partir el alma y voy a llorar hasta por los poros. Tú sabes que soy muy sentimental, es mas, ya estoy llorando…

Te quiero mucho Fer, buen viaje…

viernes, 9 de marzo de 2007

En una cabina

Bueno pues les cuento que desde el lunes mi PC viene fallando. Arranca y a los tres minutos se cuelga, parece que es obra de un gusanillo o un virus nada simpático. De lunes a jueves con las justas he podido prender la PC, chequear mi mail, reiniciar la PC porque se colgó, contestar los coments en el blog, reiniciar la PC porque se colgó, chequear algunos blogs amigos, reiniciar la PC porque se colgó y así en ese plan hasta que finalmente decidía apagarla porque ya me estaban saliendo canas verdes de tanto renegar.

Eso hasta el jueves porque hoy oficialmente la PC murió... un minuto de silencio por favor...

Parece que hay que formatear y reinstalar todo y como yo soy taba tecnológica pues no se hacerlo, así que este fin de semana eso será chamba de mi esposo, o por último del técnico, depende que tan difícil sea revivir la PC.

Estas últimas tardes que he estado sin PC me dediqué a poner un poco de orden en mi departamento, arreglé totalmente los closets, sacando toooda la ropa y volviendola a poner bien colgadita y dobladita, bajé a la bodega que tengo en el sótano un montón de cosas viejas que a la larga creo que las vamos a regalar o a botar no se, e hice espacio para mi hermano que estará de visita por acá la próxima semana (yeeeeeeee) antes de partir a estudiar a Buenos Aires (snif).

Esa fue la parte productiva de estar sin PC, no existe en todo Santiago un departamento más ordenado que el mío. La parte improductiva ha sido que no he podido escribir nada para mi clase de narrativa que tengo el lunes. Tengo una historia ya algo avanzada y un cuento que hay que corregir, pero como todo está en la PC, no puedo avanzar. Intenté escribir en un cuaderno pero es difícil, ando tachando, no se puede corregir, aparte ya las historias estaban comenzadas y todo absolutamente todo está en la PC.

Cómo estas maquinitas en unos pocos años han logrado que dependamos totalmente de ellas, no?? Cuando estaba en el colegio, cómo hacía mis tareas??? Cómo investigaba en la universidad si todavía no era usuaria de Internet?? la verdad es que ya no me acuerdo como era mi vida antes de depender de estas máquinas maledetas.

En fin, ahora estoy en una cabina, chequeando mails, posteando algo para no perder la costumbre, y matando el tiempo un rato, total en mi casa ya no hay nada que ordenar, ja ja...

Esperemos que para el lunes ya la PC esté bien sino empezaré a considerar sacar una tarjeta de cliente en esta cabina...

miércoles, 14 de febrero de 2007

El amor en (y a pesar) del matrimonio

Hoy es 14 de febrero, y es el día de San Valentín, de los enamorados, del amor, de los cupidos, los chocolates, las flores y toda la melcocha característica de esta fecha… Como todos los años, esta fecha no la celebraré porque por lo general nunca hay donde ir, todos los locales están full y por último, me empalaga tanta publicidad al respecto… Anti romántica???, no se, no lo creo, en todo caso prefiero celebrar el amor en fechas más personales, como aniversarios por ejemplo, que salir a la calle un 14 de febrero y mezclarme entre las cuchucientas mil parejas que ese día salen a gritarse que se aman y que están enamoradísimos el uno del otro… Gracias, paso, yo también estoy enamorada pero no me nace hacer tanta alharaca en una fecha que no me trae ningún recuerdo especial y que siento como una imposición del calendario…

Bueno, empecé un poco ácida, así que en vez de celebrar, haré una reflexión alusiva a la fecha que nunca está demás… Por lo general este día se centra en las mariposas y pajaritos que sienten las parejas de enamorados que recién empiezan una relación, la ilusión, la novedad, y todas esas sensaciones maravillosas que se experimentan al comienzo… Pero pocos se ponen a pensar que es lo que viene después de toda esa explosión de sentimientos inicial… sobre todo si se habla de matrimonio. A veces es muy difícil mantener la ilusión y el romance cuando a tu pareja ya la conoces perfectamente y el factor novedad hace tiempo que dejó de ser un plus para avivar la pasión en una relación…

Podría filosofar mucho al respecto, y de hecho pensaba hacerlo, pero el domingo encontré un artículo en la revista Mujer, que creo que lo explica perfectamente. Se trata de una carta que escribe una tal Magdalena a su esposo Andrés, y les confieso que a leer el artículo no pude evitar que los ojos se me pusieran húmedos en el colmo de la cursilería…. Es que en algunas partes sentí que la autora de esta carta bien podría ser yo… Acá la transcribo:

Andrés:

Te parecerá una tontera, pero creo que hoy es un buen día para decirte que te quiero mucho. Sí, te lo digo así de abrupto y sin preámbulos, porque después de tantos años juntos, para qué perder más tiempo. ¿Lo sabes, no es verdad?, ¿O hay veces en las que tienes dudas y el tiempo nos ha distanciado?

Una vez escuché que el pololeo es como una gran cuenta de ahorro en la que las parejas guardan reservas para el futuro. Luego viene el matrimonio donde el fondo acumulado pasa a ser un elemento de vital importancia para perseverar en una empresa tan, pero tan difícil como es la convivencia. Entonces, en los momentos de “vacas flacas” – conformados por crisis, desencuentros , desamor e imposibilidad de entendimiento – uno se dedica a girar a cuenta de esos ahorros acumulados durante el período inicial de feliz romance. Así, los momentos malos van gastando, mientras los buenos siguen abonando. De esta forma, para que la ecuación sea exitosa, no hay más ciencia que preocuparse de ahorrar mucho, mucho, porque en ocasiones los giros pueden ser por montos extremadamente elevados. ¿Cómo está nuestro saldo Andrés? ¿En cuánto van nuestros ahorros?

No hay duda de que el ahorro de pololos fue grande. Durante cinco años vivimos momentos maravillosos y entretenidos; éramos casi niños y poco a poco fuimos creciendo juntos. Imposible olvidar esa energía vital del primer tiempo y esa mirada dulce y enamorada que nos hacía sentirnos únicos e inmensamente queridos: tú por mi y yo por ti. El resto no importaba: nos teníamos el uno al otro y eso parecía ser eternamente suficiente.

Decidimos casarnos. Era el paso natural y lo que tanto habíamos esperado ¿Te acuerdas lo felices que fuimos esos primeros meses en el departamento que nos prestaban tus papás? Luego vinieron los hijos y nuestro matrimonio adquirió un sentido de vida y de prolongación muy especial. El nacimiento de cada uno, las noches en vela, sus pequeños logros, luego la entrada al colegio, las vacaciones, sus alegrías y sus penas. En el camino recorrido hemos formado una familia y niños que nos tienen muy orgullosos., pero ¿qué ha pasado con cada uno? ¿qué ha pasado con nosotros? ¿eres feliz?...

Shhh!, no me respondas. No interesa lo que diga tu cabeza. Quiero que escuches a tu corazón. ¿Con qué ojos me miras ahora? ¿todavía te parezco atractiva?¿aún son más mis cosas buenas que las malas? ¿me volverías a elegir?

Andrés, te conozco como nadie, te adivino, se lo que piensas y cómo actúas. Eres parte de mi historia y aunque hemos pasado momentos difíciles – peleas más, peleas menos – eres parte de mi piel y mi compañero de ruta. Por eso, hoy quiero aprovechar de renovar votos, decirte que te quiero y que con el tiempo he comprendido que es verdad que el amor comienza donde termina el enamoramiento.

…¿que cómo va nuestro saldo?... Uf! Lo más probable es que muchas veces andemos a pura línea de crédito, pero bueno, así es la vida. Lo importante es que hemos demostrado ser buenos clientes, así es que apenas las cosas anden bien, nos esforzaremos por recuperarnos.

Escrito por Magdalena Dolores
Publicado en la revista Mujer N°1270


Y eso, me conmovió… El amor es mucho más que peluches, flores, cena a la luz de las velas y serenatas románticas… esos son simplemente detalles, sino que lo digan los casados…

miércoles, 31 de enero de 2007

Reflexiones después de tres Baileys

Hace un calor insoportable y esta debe ser la tarde más aburrida y triste de toda mi existencia… Hay momentos en que todo se desdibuja y pierde sentido y como resultado estoy acá escribiendo, después de tomarme 3 Baileys que están surtiendo efecto en mi estómago que sólo tiene dentro un pedazo de chocolate y una Coca Cola. Ese fue mi almuerzo, hoy no quise cocinar, es más ya nunca más en mi vida quiero cocinar, de ahora en adelante me alimentaré de chocolate, Coca Cola y Baileys, al diablo la dieta y la comida nutritiva…

Y si me enfermo, me enfermo y si me muero, me muero y si alguien me extraña, sorry… hoy me llega todo que es nada y es todo…

A veces pienso que pasó con mi vida para llegar a este punto en que estoy sentada acá frente al computador un miércoles de miércoles a las 6 de la tarde y escribiendo este post-catarsis que de repente nunca llegue a publicar…

Hace unos años conversaba con una psicóloga que me dijo que yo era una persona con mucho potencial y que seguramente en los próximos años iba a lograr muchas metas y llenarme de satisfacciones… Eso fue cuando tenía 28 años, ahora tengo 34 y no veo por ningún lado ese “maravilloso potencial”… Estoy desempleada, aburrida, inconforme, quería trabajar y encontré todas las puertas cerradas con letrerito de “No molestar, no nos llame, nosotros lo llamaremos, keep distance, may!”. Ahora ya no creo que ninguna empresa quiera contratarme después de estar más de dos años fuera del mercado laboral y encima siendo una extranjera sin ningún contacto en este país que pueda recomendarme, life sucks… la vida ofrece puertas de entrada pero después ya no tienes salida, como dice Daniel F…

Extraño despertarme a las 6 de la mañana, ir a las clases de inglés, de ahí a la oficina y en la noche a dictar clase… Así era mi vida hace pocos años atrás, no tenía tiempo para nada pero tanta actividad no me permitía aburrirme no sentir este tedio tan espantoso que me aplasta y me hace sentirme en una cárcel… Y los fines de semana siempre había tiempo para la diversión, para el amor, para los proyectos… Ahora siento que mi vida es un eterno lunes y todos los días son iguales, iguales, iguales, iguales, y así hasta el infinito… yo no sirvo para amar, como dirían Los Prisioneros… de repente soy egoísta, pero es que a veces no aguanto el dolor...

Pensé en hacer otra cosa, pensé en escribir, empecé a hacerlo y la inspiración se escabulle y se va volando riéndose en mi cara y haciéndome ver que todos mis devaneos literarios son una reverenda basura que no sirven para nada… Cómo se inspira la gente?? Necesito llenar mi vida con algo, a veces me siento tan terriblemente sola que quisiera mandar un alarido, salir corriendo y tirarme al río Mapocho… Ya se que no lo voy a hacer nunca, pero a veces provoca… Quiero tener un hijo pero ni eso he logrado, y a veces pienso si Dios no me quiere bendecir con un hijo por ser como soy, tan voluble, tan frágil a veces, tan inconforme y tan pesimista… De repente ya puedo ir abandonando esa idea… la esperanza es mierda a colores, (sigo con Daniel F…)

Tengo miedo, miedo que los exámenes que me hice ayer con el doctor arrojen que todavía tengo problemas, miedo de que toda mi vida sea así, miedo de no volver a trabajar nunca más, miedo de no convertirme nunca en mamá, miedo de ser una mala esposa, una mala hija, una mala hermana, una mala amiga, una mala persona…No quiero serlo, siempre fui la buena, no puedo ser la mala…Pero, por qué no puedo ser la mala??, quien dijo que siempre tenía que ser la buena?? A veces me harta ser la buena… se aprovechan de mi nobleza, como diría el Chapulín o el Chavo o uno de esos……

Hace un mes me sentía llena de vida y realmente me duró muy poco el entusiasmo, una se llena de ilusiones y de proyectos y en un momento estos se revientan en tu cara, se burlan de ti, te hacen pisar tierra, ja ja!!, caíste pobre ilusa, pensaste que este año iba a ser mejor que el anterior, pues nooooooooo, mentira, mentira!!! Malditas voces interiores que todas las noches me susurran al oído que nunca lograré mis metas y seguiré siendo la loser que soy…

Sorry por las incoherencias …hay días en que ni yo me aguanto... Hoy me extraño a mi misma, y no se donde estoy… Realmente hoy necesito un abrazo, o un balazo...

jueves, 18 de enero de 2007

Episodio traumático de mi infancia

Un poco exagerado el título del post, pero se debe a que estuve chequeando nostálgicamente varias fotos antiguas cuando me topé con esta:

Esta foto fue tomada en 1975, cuando esta humilde servidora tenía tres tiernos añitos (sí, ya se que estoy tía). Noten que es una actuación por el día de la Madre en el nido (jardín). Ven al medio a una niña con cara de poquísimos amigos, la única que tiene el uniforme con corbatita roja??. Pues esa soy yo señoras y señores…

Y por qué esa cara??? Pues resulta que para esta actuación, las profes enviaron una nota a los papás avisándoles que debían enviarnos al nido con ropa de calle, la cual debíamos llevar bajo el mandil que era nuestro uniforme. Y qué pasó???, pues no se, debo haber olvidado la nota, o mi mami se olvidó, lo cual no quiero creer, o sabe Dios que habrá pasado, la cosa es que ese día yo fui vestida con uniforme como cualquier día común y silvestre.

No vayan a creer que ese es el episodio traumático, está bien que en mi post anterior haya dicho que a las mujeres nos inculcan el gusto por la ropa desde niñas, pero tampoco es para tanto. El trauma fue que a la hora de la actuación, una auxiliar se acercó a los niños a sacarles el uniforme, y como me imagino que lo hizo apurada, no se percató que yo no llevaba ropa de calle debajo y me quitó el mandil dejándome en calzón frente a todo el mundo.

Por supuesto apenas tomé conciencia de que estaba medio calata delante de todos mis amiguitos, profesoras y mamás invitadas a la actuación, me puse a chillar como loca, y en ese momento la *#/&*are de la auxiliar recién se dio cuenta de su imperdonable error y me volvió a poner el mandil. Demasiado tarde para mi orgullo herido, el daño ya estaba hecho y el episodio había sido tan bochornoso que no lo iba a superar así nomás.

Desde ese momento la actuación me llegó altamente, recité el poemita para la ocasión sin ningún entusiasmo y fui a entregarle la flor a mi mamá con mi mejor cara de tragedia griega, como pueden apreciar en la siguiente foto.

Es justo que una inocente niña de tres años pase por esa vergüenza??? De repente muchos dirán que soy una exagerada, que los niños a los tres años son criaturitas inocentes y ni les importa que los desvistan en público… Pues no es cierto señoras, señoritas y caballeros, yo aún me acuerdo de este episodio y espero en el fondo de mi corazón que la auxiliar de marras esa haya sido infeliz los siguientes treinta años de su vida (bueno no tanto, pero ojalá algún día se le haya atracado la falda bajando de una combi y se haya quedado en calzón en medio de la calle mwuahahaha!!!!).

Los niños también sienten vergüenza, las niñas no son muñecas a las que se les pueda vestir y desvestir a vista y paciencia de todos. De repente no hay roche si es que es un bebe de meses, o de menos de dos años, porque allí sí creo que ellos ni se enteran, pero a partir de los tres años ya tienen conciencia de que estar semi desnudo en público es algo que no es muy normal que digamos.

Por eso madres del mundo, reflexionen antes de calatear a sus hijos en público, lo que para ustedes puede ser algo normal, para ellos puede constituirse en el episodio más vergonzoso de sus vidas, no querrán que después de 30 años escriban en su blog que desde que su mamá los desvistió en público han tenido pesadillas y han invertido una fortuna en psicólogos. No sean inconcientemente culpables de crearles un trauma a sus hijos… Bueno, en mi caso un traumita, realmente no es para tanto, pero si hasta ahora me acuerdo del episodio por algo será no???

Y por siaca, mami no me estoy quejando de ti ah???, el reclamo va totalmente para la maledeta de la auxiliar…

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Cambiando de tema, aprovecho la ocasión para saludar a todos los limeños que lean esto por el aniversario de nuestra querida ciudad, Lima es lo máximo!!!

Ah y lo último, este es el post número 100, yeeeeeeee aplausos!!!

viernes, 12 de enero de 2007

De shopping

Ayer acompañé a una amiga a comprarse ropa… Quienes me conocen bien, saben que para mí acompañar a alguien a comprarse ropa es una invalorable muestra de aprecio y amistad, porque particularmente yo detesto ir de shopping… A muchos quizá esto les suene extraño pero es la verdad… Si se trata de comprarme algo puntual que necesite, por ejemplo: “necesito un jean”, ok, voy de frente a la sección jeans, y compro uno que me guste y me quede, si saliendo de la tienda por casualidad y sin buscar veo alguna otra cosa que me guste y esté a buen precio por ahí que la compro, y todo este proceso no me toma más de media hora…

Lo que me da una pereza increíble es ir de shopping “a ver qué hay”. Tener que meterme a un mall apretujado de gente, buscar entre las mil opciones de ropa algo que me pueda interesar, y que esté a un precio razonable, hacer una colaza en el mostrador para probármela, descubrir que he subido unos cuantos kilos y lo que pensé que me quedaría regio me hace ver como un tamal mal envuelto, buscar una talla más grande, de nuevo hacer la colaza para probármelo y de ahí otra colaza para pagar, puaaaaaaaaajjj, la verdad que más que disfrutar del proceso, éste me estresa increíblemente…

Pero no crean que soy tan marciana, por supuesto que me gusta tener ropa nueva y bonita, por lo general el malestar que me produce el hacer shopping se termina en dos patadas ni bien llego a la casa y miro toda la linda ropa recientemente adquirida. Y por supuesto que me la pongo al toque, no se quedan en mi closet por mucho tiempo, me encanta estrenar ropa nueva, lo que no me gusta es comprarla…

Bueno, como les contaba, ayer fui con esta amiga a hacer shopping (para ella, no para mí). Resulta que mi amiga está en aprietos porque dentro de una semana viaja a Lima para el matrimonio de su hermana (civil y religioso), el bautizo de su sobrina y la confirmación de su sobrino. Esto suele suceder cuando varios miembros de una familia viven fuera del Perú (su hermano vive en España), la familia aprovecha el viaje de ambos a Lima para celebrar todo lo pendiente, lo cual me parece sumamente lógico, es un poco difícil estar viajando para cada cumpleaños, matrimonio, divorcio, día de la madre, o entierro de la mascota, no?? Y cuál es el aprieto???? Pues que para cada uno de estos eventos OBVIAMENTE necesita un atuendo distinto, las chicas saben que nosotras no podemos repetir la misma tenida en dos eventos a los que va a asistir la misma gente, eso es un pecado imperdonable, horroooooooooooor…

Bueno, lo digo en son de broma, pero es cierto, al menos creo que al 90% de las mujeres no nos gusta repetir atuendo, sobre todo si ya nos lo han visto... Y acá viene lo que quería comunicar con este post… Por qué las mujeres somos así?? O mejor dicho… Por qué la sociedad nos impone esas reglas, cuando los hombres se pueden poner tranquilamente el mismo terno, cambian de corbata, y punto??… Hasta para trabajar, en muchas empresas la ropa oficinesca de los hombres es un terno, con unas cuantas camisas (hasta podrían ser un par si se van lavando convenientemente) y unas cuantas corbatas ya tienen para la semana. En cambio las mujeres no, hasta para la oficina hay que cambiar de atuendo todos los días, que el pantalón, la falda, la blusa, etc… A no ser que uses uniforme que sería lo más práctico pero al mismo tiempo nada fashion…

Y no solamente es la ropa, las mujeres cargamos con toda una suerte de accesorios decorativos, carteras, collares, aretes, pañuelos, maquillaje… Es parte de ser mujer, creo... Y los hombres llevan su billetera y celular en los bolsillos y a lo más invierten en un buen perfume… Aunque ahora ya muchos hombres están usando lociones para el rostro digamos que jamás superarán a la cantidad de menjunjes y maquillaje que usamos las mujeres, hasta la mujer menos pretenciosa del mundo siempre superará a los hombres en eso…

Y en qué momento se dio eso, pregúntome??? Si al inicio de los tiempos todos, hombres y mujeres, andábamos por la vida calatos y felices??? En qué momento se dictaron las normas de cómo debe ser la vestimenta masculina y la femenina????

A las mujeres les pregunto, si es que viven en la misma casa con un hombre (sea esposo, novio, papá, hermano, primo, sobrino o lo que sea), vayan a darle una mirada a su closet y compárenlo con su propio closet. Ustedes tienen más ropa no???? Pues claro hija!!, no es que las mujeres seamos “traperas” como los hombres muchas veces nos califican, es la sociedad la que nos obliga a vivir así, nosotras solamente somos unas pobres víctimas de la sociedad consumista y demandante en la que vivimos!!

En fin, unas cuantas reflexiones sueltas después de una tarde de shopping, a la larga cada sexo tiene sus mañas, lo que las mujeres podemos gastar en ropa, los hombres se lo gastan en tecnología, que es mucho más cara… Ya confiesen, son pocos los hombres a los que no les gusta tener su Ipod, su Palm, su televisor de Plasma, su Blackberry y su Play Station. Requerimientos de la sociedad también???, podría ser un tema para reflexionar en otro post… Ahora los dejo, voy a ver qué ropa me pongo hoy día…